Barcelona derrocha en limpieza. La capital catalana es la ciudad española que más invierte en lavar sus calles y “aprueba por la mínima con 51 puntos”. Así lo indica el informe generado por la organización de consumidores y usuarios (OCU) que, tras analizar 70 ciudades de España, sitúa a Barcelona como la primera en el podio.

La Ciudad Condal gasta alrededor de 106 euros por habitante al año en limpieza, mientras que Gijón y Valladolid son las que menos invierten, con 32 euros anuales por residente. En cambio, una de las mayores preocupaciones y quejas de los vecinos de Barcelona -seguridad a parte- es la suciedad en las vías públicas de la ciudad.

LA LIMPIEZA EN LOS BARRIOS

Según un barómetro realizado por el Centre d’Estudis Sociològics (CES) para Metrópoli Abierta, la limpieza de las calles es una lacra a resolver en la capital catalana. El distrito menos limpio según los vecinos es Gràcia. Más de la mitad de los residentes en esa zona de Barcelona apunta que la porquería no para de incrementar, a pesar de ser uno de los barrios más populares de la ciudad condal.

El estudio refleja que los excrementos de mascotas son el factor más influyente en la percepción de la ciudad como un lugar sucio, lo que algunas ciudades supone multas de hasta 3.000 euros. Además, otros factores que provocan que la ciudad esté sucia, según los residentes de la metrópoli, son los mercadillos o la práctica del botellón en espacios públicos como parques, jardines e incluso la playa.

 

Ránking de las ciudades que más invierten en limpieza en España
Ránking de las ciudades que más invierten en limpieza en España

 

BARCELONA PIERDE PUNTOS

La capital catalana, en esta ocasión, ha recibido un aprobado “por los pelos” con una puntuación de 51 sobre 100. Por el contrario, hace cuatro años cuando se realizó el último estudio sobre limpieza en la ciudad, Barcelona acumuló hasta 59 puntos. Madrid, por su parte, no aprueba el examen y se queda con un resultado inferior a 40, aunque ha mejorado levemente respecto al estudio que se publicó en 2015.

La organización ha asegurado que "no se han hecho suficientes esfuerzos en los últimos cuatro años en materia de limpieza" y que los que se han hecho "no se han dejado sentir en muchas ciudades".

PENALIZAR A LOS CIUDADANOS

Una de las medidas más sonadas en Barcelona durante el mandato de Colau fue el hecho de penalizar y multar a los habitantes por incívicos. La policía en la ciudad condal decidió interponer una sanción a las personas que consumían alcohol en la calle que oscilaba entre los 75 euros y los 300 euros, dependiendo de la gravedad del acto.

Por orinar en la calle en la capital catalana la Guardia Urbana puede llegar a poner sanciones de entre 50 euros y 200 euros y por no recoger los excrementos de las mascotas, multas de entre 100 euros y 900 euros.