Nicole Orlando creció viendo a los Guardian Angels en Nueva York. “Patrullan por Times Square con normalidad y son muy respetados”, cuenta la portavoz a Metrópoli Abierta. Tras más de una década instalada en Barcelona y viendo la degradación de su zona, Ciutat Vella, decidió mover ficha inspirada en el éxito de patrullas como la de Eliana Guerrero (de la que ella también formó parte). Así, tal como adelantaba este medio hace un mes, miembros de las patrullas originales del Bronx empezaron a asesorar a los voluntarios en Barcelona para hacer frente a la inseguridad aquí.

Ahora ya son una (pequeña) realidad. Cinco personas –una americana, un inglés, una filipina, un escocés y un español– salen por las calles con un único objetivo: evitar que se cometan delitos. “Nuestro proyecto, apolítico, va más allá de cazar a carteristas, nos gustaría crear una gran comunidad y entre todos intimidar a los ladrones”, enfatiza. A los Guardian Angels se les ve de lejos. Boina roja, cabeza bien arriba, camiseta con el logotipo de la emblemática patrulla y pantalones negros.

CUMPLIR CON LAS NORMAS

Para entrar a patrullar hay que cumplir ciertas normas. Por ejemplo, actúan en grupo y solo pueden intervenir en una situación si pillan in fraganti al ladrón. Luego, deben evitar enfrentamientos innecesarios. Con el fin de hacer más piña y “ser más ojos vigilando”, ahora están buscando el apoyo ciudadano. “Ya hemos recibido muchas peticiones”, se alegra Orlando.

Todos ellos, además, tienen que asistir a clases de autodefensa varios días a la semana. Su instructor oficial es Arthur Sánchez, que lleva más de 30 años en el mundo de las artes marciales y más de 20 impartiendo clases de Wing Tsun. “Les enseño a trabajar en binomios para lograr reducir sin golpear”, explicaba hace unas semanas a Metrópoli Abierta. “A protegerse de armas blancas”, dice. “Pero, sobre todo, a trabajar de forma coordinada para poder reducir a un delincuente utilizando la mínima violencia posible”, añade.

Un momento durante el entreno de los Guardian Angels en Barcelona / Cedida
Un momento durante el entreno de los Guardian Angels en Barcelona / Cedida

Por el momento, sus actuaciones son limitadas porque son pocos. Salen de noche un par de horas y los sábados intensifican su faena. Se mueven por el centro: Paral·lel, Montjuïc, La Rambla o la Barceloneta. Y no solo en el Metro, sino –como en Nueva York– también a pie de calle. “No podemos actuar en lugares conflictivos todavía”, lamenta. “Pero la intención es hacerlo… imagina 30 personas presionando por la noche, eso sí que impactaría”, comenta.  

CRÍTICAS DE MOSSOS Y AYUNTAMIENTO

De la misma forma que sucedió con la actuación de otras patrullas ciudadanas, algunos sectores han mostrado su rechazo. “Generan más alarma social y más inseguridad puesto que son reconocibles con esa indumentaria casi paramilitar”, señala Inma Viudes, portavoz del sindicato Sap-Fepol de los Mossos d’Esquadra, a Metrópoli Abierta. Otros han valorado que las boinas parecen de carlistas. Sin embargo, desde Guardian Angels sostienen que no tiene nada que ver con eso. “La vestimenta sirve para que sea más fácil identificarnos, por eso el color rojo”, argumenta Orlando.

“Pueden crear un mal mayor del que pretenden evitar, como por ejemplo lesiones, porque algunos delincuentes no querrán dejarse detenerse porque no son agentes de la autoridad”, insiste Viudes. “Tenemos que recordar que la única competencia para hacer frente al problema de delincuencia que sufre la ciudad es de la policía y ya se está poniendo solución”, subraya.

Miembros de los Guardian Angels
Miembros de los Guardian Angels

¿ENCONTRONAZOS CON LOS AGENTES?

En esta línea, el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, también ha anunciado en reiteradas ocasiones que perseguirán a los grupos de vecinos que actúan de forma independiente contra la inseguridad en Barcelona. "Son inadmisibles", declaró. "La seguridad pública es una responsabilidad de los poderes públicos, de la administración pública y de las fuerzas policiales. No es aceptable cualquier tipo de autoorganización en materia de seguridad", consideró.

No obstante, según los Guardian Angels, otros colectivos como el de los vigilantes de seguridad agradecen el apoyo de las patrullas. “Están desbordados”, recalca Orlando. Tampoco se han producido escenas incómodas entre los miembros y agentes policiales. “Cuando nos cruzamos, nos miramos y ya está”, narra la portavoz. “No entiendo por qué algunos nos ven como una amenaza”, se pregunta.

UNA ORGANIZACIÓN CON LARGA TRAYECTORIA

Esta reconocida organización, que ya opera en más de 13 países del mundo y 130 ciudades, surgió en el conflictivo barrio del Bronx en 1979. La intención de su fundador, Curtis Sliwa, era organizar a un grupo de vecinos para poner fin a la inseguridad y el crimen que vivían en la comunidad.

Fue entonces cuando empezaron a desarrollar programas orientados a rehabilitar espacios públicos y a montar grupos de auxilio ciudadano para prevenir e impedir los delitos. A día de hoy, su exitoso modelo cuenta con más de 55.000 voluntarios y abultadas donaciones.