ARCHIVADO EN:

Una operación  de la Guardia Urbana, la Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra terminó el martes con nueve detenidos y 29 identificaciones en los jardines de Sant Pau del Camp. El objetivo era identificar a personas relacionadas con el consumo de estupefacientes, y eso supuso el desalojamiento del espacio, donde vivían persones sin techo. Arrels Fundació ha criticado en un comunicado la actuación policial alegando que esta “solo traslada la problemática, pero no la resuelve”.

En el mismo comunicado, ha detallado que en estos jardines situados cerca de la avenida Paral·lel vivían “personas con problemáticas muy complejas” y con panoramas muy diversos. Desde familias, menores de edad y hasta jóvenes que habían cumplido la mayoría de edad hace poco, entre pocos.

"MÁS ACCIÓN SOCIAL"

Es por eso que la fundación que acompaña y atiende sin techo ha indicado que “una operación policial sobre drogas no tiene porqué acabar desalojando a personas sin techo que hace tiempo que viven en el mismo espacio público".

Por su parte, la Policía Nacional notificó que los nueve detenidos tenían antecedentes y, según la Cadena Ser, uno de los 29 identificados había sido denunciado contra la salud pública. Desde Arrels insisten que se debería “intensificar la acción social y no la policial” y, además, que los agentes reciban formación sobre cómo es la vida de las personas sin techo.

17 ENTIDADES VECINALES

A la crítica se han sumado hasta 17 grupos y entidades vecinales del Raval, asegurando que "la manera de abordar los problemas sociales no pasa por la utilización de los cuerpos policiales y la expulsión del espacio público", así como que "la mayoría de jóvenes que dormían en el parque continúan en situación de calle".