El AMB presidido por Ada Colau está siendo cuestionado por la Autoridad Catalana de la Competencia a causa de sus procesos de contratación pública.

Tras el caso del Aerobús, un concurso de 316 millones para el autobús interurbano del Baix Llobregat es el motivo por el que la alcaldesa de Barcelona está siendo vigilada de cerca por el fiscalizador de la libre competencia, según ha informado Crónica Global.

MALAS PRAXIS

Las presuntas malas praxis en cuanto a las contrataciones en el ámbito de transporte sobrevuelan la institución, por lo que Competencia ha presentado un recurso tras haber detectado que las adjudicaciones en dicha materia no se abrían a otras empresas que podrían ofrecer un mejor balance calidad-precio en el servicio.

Por su parte, el AMB ha explicitado que “habrá respuesta” a este recurso y se desmarca respecto a una posible relación de este caso con el del Aerobús.

DESDE ENERO

El concurso dirigido al transporte interurbano entre la capital catalana y cuatro ciudades del Baix Llobregat, fue suspendido por el AMB el pasado 22 de febrero tras acudir un licitador al Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público. Pese a la fecha de cancelación, el recurso fue interpuesto el día 9 de enero, un mes y medio antes de la suspensión.

Por otra parte es posible que la interrupción del concurso de Aerobús, cuya adjudicación tuvo un valor de 90 millones, desemboque en multas para las empresas que forman los Serveis Generals de Mobilitat i Transport, según ha informado Crónica Global.