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El paso de un frente frío durante este lunes provocará un cambio de situación que pondrá punto final al verano. Tras unas semanas con escasas precipitaciones y unas temperaturas superiores a la media, todo parece indicar que el otoño meteorológico se instalará a partir de hoy en la ciudad condal.

El primer día de la semana estará marcado por nubosidad abundante que a partir de media tarde dará lugar a chubascos, que localmente podrán ir acompañados de tormenta. Será entonces cuando se iniciará un descenso de la temperatura, más evidente de cara a mañana cuando habrá que salir a la calle más abrigados. En días posteriores el tiempo se estabilizará, aunque los modelos meteorológicos ya nos insinúan la posibilidad de otro cambio de tiempo coincidiendo con el próximo fin de semana.

CAMBIO DE ARMARIO

El otoño astronómico arrancó el pasado 23 de septiembre tras haber vivido el quinto verano más cálido de los últimos 105 años, según los datos registrados en el Observatorio Fabra de Barcelona. Pero hasta ahora, el cambio de estación poco se ha notado a nivel meteorológico. Será a partir de mañana cuando las temperaturas se normalizarán, es decir, serán las propias para esta época del año. Atrás quedarán las mínimas tropicales, aquellas noches como la de ayer en las que la temperatura no baja de los 20ºC. Y también diremos adiós a las cálidas jornadas con temperaturas máximas alrededor de la marca de los 25ºC. Este cambio de tiempo provocará que, de forma precipitada, tengamos que hacer el cambio armario si no queremos coger un resfriado durante las próximas jornadas.

 

Anomalia de precipitación prevista por el modelo estacional de la NOAA

Anomalia de precipitación prevista por el modelo estacional de la NOAA

DÉFICIT DE PRECIPITACIONES

La precipitación que se registre hoy será muy bienvenida pero no resolverá la sequía actual. Tras un 2018 muy lluvioso, el año en curso se está caracterizando por una escasez de precipitaciones, no solo en Barcelona si no también en gran parte de Catalunya. Esta situación ha provocado que las reservas de agua de las cuencas internas estén al 55%. Por ello, a finales del mes de septiembre la Agència Catalana de l’Aigua activó la prealerta por sequía al disminuir las reservas del sistema Ter-Llobregat - que abastece de agua a la ciudad de Barcelona - por debajo del 60%. Para ayudar a frenar el descenso del agua almacenada en los embalses, la desalinizadora del Llobregat trabaja ahora al 70% de su capacidad.

El otoño es la estación más lluviosa en las comarcas del litoral y prelitoral catalán. Meses durante los cuales las tormentas y los temporales suelen dejar importantes cantidades de precipitación que habitualmente permiten rellenar embalses y recargar acuíferos tras la típica sequía estival. Llegados al ecuador del mes de octubre, las precipitaciones no se han presentado aún de forma general y generosa. Y las previsiones a largo plazo, a pesar de su baja fiabilidad, no son muy esperanzadoras. Para el próximo trimestre (de noviembre a enero), cabría esperar una precipitación igual o inferior a la media climática. De cumplirse este pronóstico, la sequía se irá acentuando durante los próximos meses.