Anonymous Catalonia, plataforma que cuenta ya con más de 250.000 afiliados, alertó este martes a primera hora de la noche que los acampados en la plaza Universitat tienen que vigilar sus pertenencias, ya que alguien ha introducido bolsas con tornillos y tuercas en mochilas de estudiantes que podrían ser después acusados de intentar utilizarlos como arma contra las fuerzas del orden. La alerta se produce en el momento en que han rumores que indican que ya se ha puesto en marcha un servicio de mediación para que los acampados abandonen la vía pública y levanten el campamento.

“El jueves pasado, mientras dormían dentro de la tienda (seis personas en una tienda grande con diferentes compartimentos), a medianoche, una de estas personas se despertó porque oyó a alguien que entraba en la tienda y removía cosas. No le dio importancia porque estaba medio dormida y pensó que sería alguna otra compañera que iba al lavabo”, relata la plataforma.

Horas después, cuando fue a su casa y deshizo la mochila, se encontró con una bolsa de tornillos dentro de la misma, “cosa que no llevaba antes”. Anonymous alerta, pues, de que “se ha de incrementar el número de personas que hacen los turnos de noche y vigilar y tener las pertenencias (y sobre todo las bolsas) cerca de uno. Vigilar regularmente el contenido también es importante. Si la policía hubiese controlado por equis razones a la persona ésta con los tornillos dentro de la mochila, a saber de qué la habrían acusado”.

ALERTA POR DESALOJO INMINENTE

Desde varias organizaciones soberanistas ya se ha alertado a los activistas de que estén preparados para una acción inmediata si hay orden de desalojo por la fuerza de los acampados. Los rumores se dispararon este sábado, porque, según los activistas, “la Guardia Urbana está revisando el terreno y contando tiendas en la plaza”.

Centenares de tiendas en la acampada independentista de plaza Universitat / P.B.
Centenares de tiendas en la acampada independentista de plaza Universitat / P.B.

Los propios Comités de defensa de la República (CDR) admiten que la acampada “está en peligro”. Y avisaban a sus activistas: “Estad atentos a las redes. En cualquier momento los pueden echar”. También diversas organizaciones llevan alertando desde el lunes por la noche sobre la necesidad de estar alerta y atentos a los mensajes por Internet para acudir en masa a cualquier hora en caso de desalojo.

NEGATIVA DE LA JUNTA ELECTORAL

Y todo ello a pesar de que la Junta Electoral Provincial, según informaciones de los propios acampados, rechazó ordenar el desalojo de la plaza, tal y como había solicitado Ciudadanos, partido cuyos representantes fueron increpados este lunes cuando intentaban dar una rueda de prensa cerca de la acampada. Según el fallo, “no es competencia de esta Junta Electoral Provincial ejercer competencias de orden público sustituyendo a las autoridades gubernativas”. Señala, además, que el manifiesto de los acampados no menciona a ningún partido y que contiene peticiones que van más allá del independentismo, como las reivindicaciones del derecho de acceso a la vivienda, la condena de la violencia de género o la reivindicación de derechos sociales.

Ciudadanos había denunciado que el acto de la acampada era partidista, ya que obedecía a una determinada ideología (y sus mensajes coincidían con los de algunas fuerzas políticas que se presentan a las elecciones) y que podría vulnerar la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, lo que el tribunal niega. Advierte, no obstante, que son las fuerzas de seguridad las que tienen bajo su responsabilidad que durante la jornada electoral se garantizará el paso a los colegios electorales de la zona, que los alrededores del edificio de la Universitat no contendrán símbolos políticos o partidistas y que no se limitará el acceso de electores al colegio electoral ni se realizarán actos de proselitismo en las inmediaciones.

Este martes, la acampada tuvo un invitado de excepción: el padre de Guillem Agulló pronunció una charla a los acampados sobre “cómo actúa el fascismo sobre la juventud”. Guillem Agulló fue un joven militante independentista que murió asesinado de una puñalada en Valencia en abril de 1993. Su asesino, el militante de extrema derecha Pedro Cuevas, fue condenado a 14 años de cárcel, de los que sólo cumplió cuatro. Años después, fue detenido nuevamente y se le incautó abundante material nazi (incluida una daga, puños americanos o libretos) y se presentó a elecciones municipales en Chivas como candidato de Alianza Nacional. Otro de los implicados en la pelea mortal, que fue absuelto de este asesinato, se vio involucrado días más tarde en otra agresión con navaja en el barrio valenciano del Carmen. Agulló quedó, no obstante, como una referencia independentista y como un mártir de la causa, asesinado a manos “del fascismo”.