Los desorbitados niveles de contaminación con los que cuentan las zonas de Diagonal Mar y el Besòs, así como los municipios colindantes como Sant Adrià de Besòs y Badalona preocupan, y mucho, a los vecinos. Tanto es así que cuentan con la plataforma Aire Net, presidida por una de sus vecinas, Silvina Frucella, y a la que están adheridas 20 asociaciones vecinales con un objetivo exclusivamente medioambiental. Por ello, su nacimiento vino de la mano de una lucha con la contaminante incineradora Tersa, una empresa que gestiona la comercializadora eléctrica de Colau, Barcelona Energia.

AIRE NET

Silvina Frucella, presidenta de la plataforma, asegura que el objetivo de esta iniciativa es "sanear toda la zona porque está muy contaminada". Asimismo, explica que representan a "unos 100.000 vecinos" pertenecientes a las asociaciones que se han sumado a la iniciativa, pero calculan que el total de afectados por los elevados niveles de contaminación se sitúa "en unas 700.000 personas".

El nacimiento de la plataforma estuvo motivado por un estudio en el que se indicaba que en la zona del Besòs "había de tres a cinco veces más probabilidad de contraer cáncer que en otras partes de Barcelona". Los motivos eran dos: "los coches y la incineradora". Fue en este momento cuando se inició la andadura contactando con la planta de Tersa, de titularidad pública y cuya presidencia corresponde a la teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad, Janet Sanz.

Poco después del vínculo, un grupo de empleados contactó con la plataforma, haciéndoles llegar "información interna sobre incidentes medioambientales y graves situaciones de contaminación que generaba la incineradora por no ajustarse a la ley", algo que contrastó Aire Net, comprobando que "había una gran coherencia" en esta denuncia.

MALA RECEPCIÓN

Contando con evidencias sobre la comprometida situación contaminante, la plataforma se dirigió al Ayuntamiento, donde tuvieron "una recepción muy mala" y emplazaron a sus miembros a quedarse tranquilos porque la situación estaba "controlada por la Generalitat".

Lejos de ser esto cierto, los vecinos contaron con las evidencias necesarias para confirmar que Tersa incineraba por debajo de los 850 grados de temperatura, una acción que tenía la finalidad de ahorrar costes pero con la que, al mismo tiempo, se emite una cantidad muy superior de contaminantes de carácter "cancerígeno" al ambiente. Esta quema estaba siendo ilegal, ya que la planta tiene la obligación de realizar este acto siempre por encima de los 850 grados para reducir los contaminantes perjudiciales para al salud. De este modo, Aire Net decidió pasar a la acción y realizar una "denuncia a la Fiscalía de medio ambiente por posible delito ecológico" en mayo de 2018.

tersa
Incineradora de Tersa / TERSA

Esta denuncia supuso un punto de inflexión en el funcionamiento de la planta, ya que "la Fiscalía abrió a trámite la investigación" y Tersa, conociendo que estaba siendo estudiada, aumentó "el consumo de carbón activo y de gas al doble", una medida que se mantuvo "durante todo el año de medición".

BARCELONA ENERGIA

Con todo, la comercializadora eléctrica de Colau, Barcelona Energia (BE), está gestionada por la contaminante Tersa. Desde Aire Net, Frucella asegura ver "incompatible que Tersa sea la gestora de una empresa que siempre ha prometido que la energía que vendería sería verde". En la misma línea, indica que ésta fue una lucha que tuvieron el año pasado, cuando hicieron una campaña y denunciaron que la primera intención de BE era comprar energía de la incineradora después de la promesa de que ésta sería siempre verde.

Frucella critica que "todo el diálogo con el Ayuntamiento ha sido en base a manifestaciones y denuncias", asegurando que "así no se trata a los vecinos", ya que éstos se han encontrado con un año y medio en el que han tenido que "ir desenmascarando mentira tras mentira".

SILENCIO MUNICIPAL

Además, la presidenta de la plataforma indica no saber si en el consistorio "están enfadados" con ellos, ya que ni el concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica de Barcelona, Eloi Badia, ni la tenienta de alcalde de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad, Janet Sanz, quien además preside Tersa, "responden un correo ni contestan al teléfono".

La última decepción de los vecinos afectados por los contaminantes ha sido provocada por la Comisión de Estudios del Fòrum, que se aprobó por unanimidad en el último pleno del pasado mandato en favor de un control y mejora de la calidad del aire pero que, como explica Frucella, "han pasado básicamente dos meses y medio desde la formación del nuevo gobierno municipal y nadie ha retomado ese tema" a pesar de sus insistencias.

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