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Este jueves de madrugada unos 700 voluntarios han peinado las calles de la capital catalana para establecer un censo de la gente que duerme al raso. La intención de los ciudadanos no era solo hacer un recuento de las personas sintecho, sino también preguntarles, escucharles y conocer de primera mano su realidad.

A partir de las 22:00 horas los voluntarios se han ido concentrando y reuniendo en la sede d'Arrels Fundació para recibir formación. A sido a medianoche cuando han empezado el trabajo. Las 700 personas se han distribuido en pequeños grupos y se han ido esparciendo por diferentes zonas de Barcelona. El objetivo de este año era cubrir el mayor número de barrios posible.

SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD

Las preguntas que hacían a la gente eran sobre vulnerabilidad, su situación personal o algún apunte general. Durante tres horas, los voluntarios han conseguido hablar con muchas personas. En total, han hecho una treintena de preguntas a cada sintecho y con la información recogida, Arrels Fundació realizará un informe preciso.

Según el director de la entidad, Ferran Busquets, los datos servirán para mejorar los recursos existentes, detectar necesidades nuevas y arrancar alternativas para afrontar la situación en la capital catalana.

Es la cuarta vez que la fundación realiza el censo y, en algún caso, los sintecho no han querido responder. Ha sido entonces -y como mejora de los años anteriores-, que Arrels Fundació ha recogido los rasgos físicos de cada persona para sacar unas conclusiones.