Unos 3.500 bares y restaurantes que ahora no tienen terraza podrán disponer de una durante este año si así lo quieren los titulares de los negocios. La noticia la ha avanzado este miércoles el primer teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, en la presentación del decreto que detalla cómo quedaran las terrazas de la ciudad una vez que Barcelona entre en la fase 1 de la desescalada, probablemente a partir del próximo lunes, si las cifras de contagiados continúan a la baja y la petición es aprobada por el Ministerio de Sanidad.

La propuesta, presentada por Collboni y la teniente de alcaldía de Urbanismo, Janet Sanz, también prevé que bares y restaurantes puedan abrir sus terrazas con un 50% del aforo el primer día que la ciudad entre en la fase 1. Según Sanz, el 93% de los 5.500 establecimientos que ya tienen mesas y sillas en la vía pública podrán mantener o ampliar su capacidad actual.

El objetivo de la medida es intentar salvaguardar el máximo número de puestos de trabajo y de actividades económicas. Según Collboni, el comercio y la restauración suponen un 20% de la riqueza de Barcelona que se traduce en 221.000 empleos.

MEDIDA VIGENTE HASTA EL 31 DE DICIEMBRE

Según la responsable de Urbanismo, la medida es temporal. "Estará vigente hasta el 31 de diciembre, aunque será prorrogable", ha subrayado Sanz, en función de la situación de la pandemia en enero de 2021. La edil ha recordado que las terrazas se podrán ampliar, "prioritariamente en calzada", ocupando los espacios donde ahora hay plazas de estacionamiento o carriles de circulación.

A nivel general, los establecimientos podrán instalar de forma extraordinaria un módulo con cuatro mesas con cuatro sillas en sus terrazas. En casos muy excepcionales, la iniciativa se podrá ampliar a seis meses, aunque el visto bueno dependerá de la valoración municipal.

Collboni ha concretado que en el caso de que la terraza no se pueda establecer en la calzada se buscarán espacios alternativos, lo que no descarta las aceras, una de las peticiones de los restauradores. "Las valoraremos y las estudiaremos. Pero prioritariamente las terrazas serán en calzada", ha dicho Sanz, que ha añadido que el Gobierno estatal obliga a garantizar la circulación de los peatones en aceras de forma segura.

15 DÍAS, LA RESPUESTA MUNICIPAL A LAS SOLICITUDES

Collboni ha explicado que los bares y restaurantes que ahora no tienen terraza podrán pedir una a través de "un procedimiento abreviado" para reducir las tramitaciones administrativas. También podrán acceder a la propuesta los negocios "asimilados", es decir hoteles y bodegas, ha añadido el líder del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona. 

Según Sanz, las solicitudes para tener o ampliar las terrazas se podrán empezar a solicitar a partir del próximo lunes. La intención del Ayuntamiento es que se pueda responder a las demandas de los restauradores en un máximo de 15 días. Para ello, el consistorio habilitará una oficina municipal, con nueve personas, que se dedicará exclusivamente a estos trámites.

MALESTAR ENTRE LA OPOSICIÓN

La rueda de prensa de Collboni y Sanz ha coincidido con el inicio de la comisión de Economía en el Ayuntamiento. Los grupos de la oposición han expresado su malestar por la coincidencia, que han considerado "una falta de respeto" a sus labores fiscalizadoras. Por parte del gobierno municipal, en un intento de calmar los ánimos, los regidores Montserrat Ballarín y Jordi Martí, han explicado al resto de las formaciones políticas que el acuerdo se había cerrado esta mañana y que debían comunicarlo.

Lo cierto es que el decreto presentado por el gobierno de Colau y Collboni no ha gustado nada a los comerciantes ni a los restauradores. Unas horas antes, el Gremi de Restauració, la Fundació Barcelona Comerç y Barcelona Oberta han emitido un comunicado conjunto contrario a la propuesta municipal. “Hemos intentado hacer entender al gobierno que algunos de los criterios que figuran en el decreto son poco realistas y dificultarán la ampliación efectiva de terrazas”, han explicado en la nota de prensa. 

Collboni ha recordado que el decreto incorpora también la ya anunciada reducción de la tasa de terrazas un 75% para este año. Ahora, además, esta rebaja la ha hecho extensible a las actividades de promoción comercial y a las muestras que se llevarán a cabo en la vía pública a lo largo del 2020. El coste que el descuento en la tasa de terrazas tendrá para las arcas municipales será de unos siete millones de euros.

 

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