El Gobierno del Ayuntamiento de Barcelona se ha visto en la obligación de comprar la energía eléctrica para su comercializadora, Barcelona Energía, a... ¡¡¡Endesa!!! La empresa energética fue tachada en su día por la propia alcaldesa Ada Colau como un “oligopolio energético que privatiza un bien común” y el consistorio optó por rescindir el contrato con la empresa para crear su propia comercializadora.

Sin embargo, la realidad se ha vuelto a cruzar en el proyecto de los 'comunes' y su comercializadora se ha revelado incapaz de poder ofrecer toda la energía eléctrica que se supone que debe ofrecer. La imposibilidad de obtener este energía de Tersa, tal y como en principio pretendían desde el gobierno municipal, por proceder de un proceso contaminante, dejó cojo el proyecto elaborado por Eloi Badia.

NECESIDAD

Según una información adelantada por La Vanguardia, ante esa situación de necesidad, Barcelona Energía se ha visto obligada a acudir al mercado para la compra de los certificados de energía renovable. Para ello, ha llevado a cabo, en el mayor de los sigilos, un concurso que le permita adquirir la energía eléctrica que necesita, concurso que ha ganado Endesa.

De esta forma, la empresa a la que se enfrentaron desde el consistorio es ahora una de sus principales suministradores de energía verde que la comercializadora municipal revenderá a sus clientes, a un precio sensiblemente superior al que lo hace la propia Endesa.

El contrato firmado entre Tersa, la empresa que gestiona Barcelona Energía, y Endesa implica que aquella comprará 90.000 megawatios/hora correspondientes al segundo semestre del año con un coste de 45.000 euros.

Además, para el próximo año se deberá hacer otro concurso similar para la obtención de los certificados de energía verde, aunque en ese caso el precio será superior ya que Barcelona Energía deberá dar servicio, además de a los edificios municipales a los que ya lo hace ahora, a 20.000 viviendas del área metropolitana.