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La Unidad de Lucha contra el Fraude Eléctrico de Endesa abre, cada día, una media de 15 expedientes por instalaciones fraudulentas en la ciudad de Barcelona.

En 2018, la compañía eléctrica abrió 5.643 expedientes. Esta cifra supone una media de 15,4 expedientes diarios. Estos son solo los casos en los que la compañía ha podido intervenir. Cada expediente va asociado a una denuncia policial y, según fuentes de la compañía, “cuando los infractores detectan la presencia de la policía, se apresuran en desconectar los empalmes fraudulentos”. Cada expediente que tramita la eléctrica debe acompañarse de pruebas que supongan una certeza de la infracción como fotografías y, por lo tanto, en muchas de estos casos estos sólo pueden tramitarse cuando detectan estos empalmes ilegales in fraganti.

REINCIDENTES

“Sabemos que una vez se marchan los efectivos policiales, no tardan ni cinco minutos en volver a enchufar el empalme”, afirman desde Endesa. Por lo tanto, Endesa tiene la certeza de que el número de infracciones es sustancialmente superior pero le resulta imposible cuantificarlas. “Las inspecciones que realizamos son muy superiores a los expedientes que se abren”, según Endesa.

Fraude contadores eléctricos / ENDESA

El equipo que realiza estas inspecciones sobre el terreno se mantiene estable desde hace años pero se han multiplicado los medios para combatir el fraude haciendo un uso intensivo de nuevas tecnologías y usando herramientas de análisis masivo de datos que hacen que la detección sea cada vez más efectiva.

ENERGÍA RECUPERADA

Aunque el número de expedientes tramitados en 2018 es alto, está ligeramente por debajo de los que se abrieron en 2017: 6.712. Pese a esto, la energía recuperada ha sido superior. El año pasado, Endesa recuperó 67 gigavatios/hora de energía defraudada mediante métodos anti reglamentarios. En 2017, en cambio, recuperó 66,2 gigavatios/hora. Esta diferencia entre el número de expedientes abiertos y la energía recuperada se debe a que la envergadura de los fraudes cometidos en 2018 era mucho mayor a la de los que se cometieron el año anterior.

Desde la compañía eléctrica hacen hincapié en que, “los enganches ilegales suponen un importante riesgo para la seguridad al tratarse de instalaciones manipuladas, incluida la posibilidad de que se produzcan incendios. Pero no solo eso, pueden causar la electrocución e incluso la muerte de los que los realizan”.

Bomberos trabajan en el incendio de una vivienda de Badalona / BOMBERS TWITTER

Por otro lado, además de los incendios registrados en viviendas por la manipulación de instalaciones eléctricas, estas actuaciones también pueden provocar sobrecargas de la red no previstas que se traducen en cortes de luz y en el deterioro de la calidad del servicio. Endesa dispone de diferentes canales de contacto anónimos para denunciar cualquier incidencia relacionada con anomalías y posibles fraudes. Este tipo de fraudes ha experimentado un repunte debido al fenómeno okupa en la ciudad de Barcelona.