El total de ciudadanos barceloneses que están a la espera de un piso urgente se han disparado un 750% en cuatro años. Durante el mandato de la alcaldesa de la capital catalana, Ada Colau, un total de 552 familias han sido desahuciadas y rechazadas por parte de la administración para que se les otorgara una vivienda de emergencia.

Los datos registrados en octubre de 2015 cifraban en un total de 65 familias con dificultades para conseguir una vivienda y, a mediados de abril de 2019, la cifra alcanza un total de 552 familias que siguen buscando un piso de emergencia.

La Mesa de Valoración para la Adjudicación de Vivienda por Emergencia Social, organismo que depende del Consorcio de Vivienda de Barcelona, asegura que se han presentado otros 52 expedientes correspondientes a otros casos de situaciones de vivienda vulnerable durante el mes de abril. Esta cifra se suma al total y registra una cifra absoluta de 589 expedientes. En este sentido, el organismo adjudicó sólo 15 viviendas a familias en situación de extrema precariedad. Por el momento, hasta 506 expedientes están en lista de espera, 46 en tramitación y 23 desestimados.

Mesa emergencia habitacional de Barcelona (2015-2019)

COLAU SE LAVA LAS MANOS

El observatorio Desc aseguró ayer en un debate sobre vivienda que los distritos más azotados por la lista de espera para conseguir una vivienda son Sants-Montjuïc, con 118 familias, Sant Martí con 92 y Nous Barris con 95 familias más, según avanza Crónica Global.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha asegurado en múltiples ocasiones que la Generalitat de Catalunya “debe 1.000 pisos protegidos a la capital catalana que no ha entregado”. Por contra, los grupos de la oposición declaran que “la culpa es de la primera edil” por sus “promesas incumplidas”. Ahora que llega el final del mandato de BComú tras cuatro años en el consistorio, el partido de Colau habrá entregado alrededor de 700 pisos, menos de la mitad de las viviendas protegidas que prometió en campaña electoral.