El coronavirus tiene un efecto devastador para la salud y la economía. Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment del Treball, pide ayuda para salvar empresas y puestos de trabajo. En esta entrevista concedida a Metrópoli Abierta, asegura que la crisis del Covid-19 es la peor desde la Guerra Civil en España. Para combatirla, pide unidad a las administraciones y, sobre todo, diálogo a Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona que tan poco empatiza con los sectores económicos de la ciudad. Sánchez Llibre también aboga por una Barcelona metropolitana para afrontar un futuro con nuevos retos.

¿Cómo están Barcelona y su área metropolitana y Cataluña?

Barcelona y el área metropolitana están en una situación extremadamente complicada desde todas las perspectivas: sanitaria, económica y social. Desde Foment, no obstante, estamos convencidos de que seremos capaces de superar la actual crisis si se toman las medidas oportunas y logramos una gran complicidad entre la sociedad civil, empresarios y sindicatos, y todas las administraciones públicas.

En España se ha decretado un nuevo estado de alarma, con reclusión nocturna obligatoria.

No soy experto, pero me parece más razonable y lógico que se haya planteado un toque de queda desde las 23:00 horas hasta las 6:00 horas y pronto se puedan abrir bares y restaurantes en Cataluña. Desde el punto de vista económico y empresarial es más oportuno.

El cierre de los bares y restaurantes fue un duro golpe para un sector ya muy castigado por la crisis del coronavirus. ¿Qué valoración hace de la medida que hace una semana adoptó la Generalitat?

Nosotros hicimos una valoración muy negativa del cierre de los bares y restaurantes porque hay medidas alternativas para poder llegar a una solución más beneficiosa. Un estudio del Ministerio de Sanidad demuestra que los bares y restaurantes no son el principal canal de transmisión del virus. Solo representan el 3,5% del total. En las reuniones familiares es donde hay más contagios. Los centros educativos y empresariales, en cambio, son los más seguros. Respetando todas las decisiones sanitarias que se han tomado desde el inicio de la pandemia, entendemos que la medida del Govern no ha sido acertada. El cierre de estos establecimientos también ha provocado que se anularan muchas reservas en los hoteles. La administración debería indemnizar a los propietarios de los negocios de restauración y hasta ahora lo han hecho con unas cantidades ridículas. La decisión no era equilibrada ni proporcional. Estaban errando el foco de atención para intentar evitar la propagación del virus. El foco, insisto, no está en los bares, ni en los restaurantes, ni en las empresas ni en los comercios.

Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment del Treball, analiza el impacto que el Covid-19 tendrá en Barcelona
Sánchez Llibre, presidente de Foment / EP

El Gremi de Restauració de Barcelona, en cambio, celebra la rebaja de los alquileres cuando cesa la actividad económica. ¿Por qué han criticado esta medida?

Estamos en contra de esta medida porque no da seguridad jurídica y traspasa la responsabilidad del cierre de los bares y restaurantes a los propietarios de los locales. La Generalitat, remarco, tiene que indemnizar a los propietarios de los bares y restaurantes, que a su vez podrán pagar el alquiler. Esta medida podría ser, además, inconstitucional. La Generalitat ha actuado de manera irresponsable porque no hubo consenso. En la reunión con los agentes económicos y sociales no se nos dio la oportunidad de plantear soluciones alternativas.

¿La recuperación del comercio también será más lenta de lo esperado?

El comercio también tendrá una recuperación lenta. En Foment pensamos que los sectores más perjudicados por la crisis del coronavirus necesitarán planes de choque, que no nos cansamos de reclamar a las administraciones públicas. El comercio sufre por la pandemia, por la falta de turismo internacional y por la política de movilidad de Barcelona. Necesitamos soluciones inteligentes.

¿Por qué Foment ha sido tan crítico con las políticas de movilidad del gobierno de Colau y Collboni en Barcelona?

En Foment hemos sido críticos porque hemos defendido abiertamente al sector comercial, turístico y del transporte privado. Ha faltado diálogo entre el Ayuntamiento de Barcelona y estos sectores. Dicho esto, desde Foment nos gustaría reconducir esta situación, que no nos gusta y continúa siendo muy perjudicial para estos sectores. Sería bueno abrir un espacio de diálogo con la alcaldesa de Barcelona y resolver esta situación.

¿Qué le pide al Ayuntamiento?

Para reconducir este problema se han de poner en marcha vías de diálogo y nosotros estamos plenamente dispuestos a ello. También hay que reconocer que el diálogo ha funcionado con el Ayuntamiento de Barcelona en los temas de movilidad laboral, llegando a acuerdos con el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, y la regidora Rosa Alarcón.

 

¿Por qué Colau tiene tan poca empatía con los sectores económicos?

Lo cierto es que en los sectores económicos que representa Foment ha sido imposible llegar a acuerdos, pero no descartamos que se pueda reconducir la situación.

¿Cuáles son las claves para salvar puestos de trabajo y favorecer la recuperación económica en Barcelona y su área metropolitana?

Existen mecanismos para promocionar el turismo y la marca Barcelona en todo el mundo. Pero para superar los problemas económicos que se viven en Barcelona, Cataluña y España es muy importante que el Gobierno central ejecute planes de choque y ayudas directas a las empresas, como han hecho los países de la Unión Europea. El año 2020 económicamente está ya perdido y el Estado tendría que dejar de lado el estigma del déficit y de la deuda pública y poner encima de la mesa 50.000 millones de euros de ayudas directas para las empresas al margen de los ERTE para poder diseñar planes de choque específicos para el comercio, el turismo, la hostelería, la cultura y el deporte. No se trata de salvar empresas, que también, sino de salvar puestos de trabajo.

¿Barcelona tendrá que reformular su apuesta por el turismo? ¿Qué turismo necesita la ciudad?

El turismo ha sido una de las fuentes de riqueza más importantes de la economía española, pero no podremos igualar los 84 millones de visitantes en España antes de 2023 o 2024. En Barcelona tendremos que reinventar el turismo. Los empresarios son muy competitivos y buscarán fórmulas modernas y eficientes para resolver esta situación.

Jaume Collboni y Ada Colau, en un acto en el Ayuntamiento / EUROPA PRESS
Jaume Collboni y Ada Colau, en una reunión con empresarios barceloneses / EFE

¿Qué ayudas necesitan el deporte y, sobre todo, la cultura?

En España tenemos que hacer lo mismo que otros países europeos: política fiscal expansiva, a través de subvenciones y transferencias, o a través de rebajas selectivas de impuestos. Algunos estados, por ejemplo, ya han modificado el IVA en el sector cultural, ayudando a teatros, cines, espectáculos, parques de atracciones, etcétera.

¿La crisis del coronavirus será peor que la crisis de 2008?

La crisis económica del coronavirus es la peor desde la Guerra Civil, en España, y de la Segunda Guerra Mundial. Será una crisis tan profunda que cambiará la economía del futuro y se tendrán que tomar decisiones importantes: la transformación de la economía, la reindustrialización del país y aprovechar los fondos europeos. Dado que los fondos europeos no llegarán hasta finales de 2021 o principios del 2022, van a ser indispensables los 50.000 millones de euros adicionales para reactivar nuestra economía.

¿Cómo visualiza la Barcelona metropolitana posterior al Covid-19?

La actual crisis también nos obligará a plantear el futuro de Barcelona y de su área metropolitana en el siglo XXI. Tenemos muchos planteamientos e ideas que daremos a conocer pronto a través de la Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales, que presentaremos en breve.

¿Barcelona será metropolitana o no será?

Sí. Nosotros no solamente reivindicamos la Barcelona metropolitana, sino que vamos un poco más lejos, pero no quiero anticipar una tema que daremos a conocer en las próximas semanas.

 

Foment siempre ha apostado por la estabilidad económica en Barcelona, Cataluña y España, y se ha mostrado muy crítico con las infraestructuras del Estado en España. ¿Percibe un cambio importante?

Foment, Pimec, el Cerle d’Economia, la Cambra de Comerç, CCOO y UGT promovimos el día 8 de octubre una reunión que titulamos Construyendo puentes con las infraestructuras con el ministro de Transportes, Jose Luis Ábalos, el conseller Damià Calvet, y el teniente de alcalde, Jaume Collboni. El objetivo era empezar una nueva etapa de alianzas y acuerdos estratégicos para pasar página a una historia negra por la falta de inversiones en Cataluña, por el maltrato del Estado, por una ausencia de inversiones cifrada en 28.000 millones de euros. Paralelamente, también reclamamos a la Generalitat, a los partidos del gobierno y a la oposición, que hagan todo lo posible para aprobar los presupuestos de 2021. Sin su aprobación, la recuperación económica será imposible y no podrán materializar algunas inversiones que están en curso, como el Corredor del Mediterráneo, la estación de la Sagrera, el cuarto cinturón, los accesos de Tarragona y el traspaso de Rodalies, que ya está muy maduro. En la actual situación de excepcionalidad debemos aparcar ideologías y remar en la misma dirección.

Cataluña se prepara para otras elecciones autonómicas. ¿Confía en una nuevo escenario político menos crispado y con unas relaciones más cordiales con el gobierno español?

Soy optimista, igual porque antepongo la voluntad de los empresarios a la realidad política. Ya se han dado algunos pasos al aprobarse el techo de gasto, con el voto favorable de Junts per Catalunya y ERC. Es un paso decisivo para la aprobación de los presupuestos.

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