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Buenas noticias para los amantes de la noche barcelonesa. La emblemática discoteca Pachá seguirá operativa en la Vila Olímpica. Los hermanos Javier y Ramón Bordas, dueños del Grupo Costa Este —empresa líder del ocio nocturno barcelonés—, han salvado el local de la operación urbanística promovida por el Hotel Arts, cuyos propietarios compraron el frente marítimo de la ciudad condal por 76 millones en 2020.

PACHÁ CONTINÚA

La pareja de ejecutivos, ejerciendo su derecho a adquisición preferente del local, ha igualado la elevada oferta que hizo Archer Hotel Capital (AHC), fondo propietario del Arts, por la discoteca de las dos cerezas, según ha avanzado Crónica Global. Fuentes del mundo de la noche han detallado que "Archer pagó más de 13 millones de euros por Pachá en la subasta de Patrimonio del Estado celebrada en octubre de 2020”. Así, con el desembolso de 13 millones, los hermanos Bordas han logrado quedarse con el club de ocio nocturno, por lo que continuará abierto, una vez que el covid lo permita.

Panorámica de la Vila Olímpica, en una imagen de archivo / AJUNTAMENT DE BARCELONA
Panorámica de la Vila Olímpica, en una imagen de archivo / AJUNTAMENT DE BARCELONA

"Ahora se debe esperar a que se cierren los flecos pendientes de aquella venta pública. El proceso tiene sus formalismos y hay que respetarlos. Pero en este momento podemos decir que Pachá continuará abierto en Barcelona", ha asegurado un portavoz del Grupo Costa Este a Crónica Global. Así, el ocio nocturno continuará en el frente marítimo, pese a que Barcelona en Comú prometió expulsarlo en 2019. La iniciativa, verbalizada por la exconcejal Gala Pin justo antes de las elecciones municipales de aquel año, se ha demostrado baldía.

¿PLANES TRUNCADOS?

Además, la operación de compra podría truncar los planes de Archer Capital para el Port Olímpic. El inversor hotelero reventó la subasta en octubre, comprando casi todos los locales en primera línea de mar en la frontera entre la playa del Somorrostro y el Puerto Olímpico de Barcelona. Archer pagó 76 millones de euros por todos los establecimientos, con la intención de crear una marina de lujo, una cantidad inigualable por los que hasta entonces operaban los locales. La firma desplazó a operadores barceloneses tan consolidados como el propio Costa Este, Grupo Tragaluz, Tous, Moncho's y CatWalk, presentes en el lugar desde 1991.

Ante ello, los propietarios de toda la vida, que en realidad son explotadores, buscaron amparo judicial para revertir la enajenación que les dejó sin sus negocios. Por ahora, esa batalla corporativa sigue su curso, pero la victoria de Costa Este hace peligrar los planes de futuro que tenía el Hotel Arts para el emplazamiento. AHC tendrá que desarrollar su proyecto urbanístico con una conocida discoteca a las puertas de la marina pija que diseña para el litoral barcelonés. "El Arts quería un acceso directo a la playa. Con la operación de los Bordas con Pachá, ello se le complica", explican fuentes conocedoras. Por su parte, Archer indicó esta semana que no se pronunciaría hasta que las formalidades del proceso hayan acabado.

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