El mítico Viena de la Rambla, en traspaso. Varios agentes comerciales de importantes inmobiliarias especializadas en locales comerciales han confirmado la venta. En la fachada del edificio no pende ningún cartel porque esta clase de operaciones suelen llevarse con mucha discreción.

Según ha avanzado La Vanguardia, la noticia ya es oficial y en la zona céntrica de la capital catalana ha generado mucha inquietud. Gran cantidad de elementos de decoración de ese establecimiento se encuentran protegidos por el Ayuntamiento de la ciudad y los cambios de gestores no suelen sentarles muy bien a esta clase de negocios.

LOCALES EMBLEMÁTICOS, EN LA CUERDA FLOJA

Los establecimientos emblemáticos de Barcelona están en la cuerda floja y es que recientemente otro comercio de estas características bajó la persiana tras 200 años. La camisería Xancó cerró el último día del año pasado por el incremento del alquiler y la falta de viabilidad.

Uno de los miembros de la asociación de vecinos y comerciantes Amics de la Rambla Fermín Villar asegura que “lamentamos la noticia” y señala que “quizás el Viena no sea un histórico como la Xancó, pero para mucha gente siempre estuvo allí. En este sentido, Villar ha declarado que pedirán a los nuevos gestores que estén tan atentos a la protección de la fachada y del interior como siempre lo estuvieron los del Viena, quienes siempre mostraron una gran sensibilidad por la Rambla.

ELEMENTOS PROTEGIDOS

Ese espacio de la Rambla fue durante un siglo un colmado, hasta que en 1987 se convirtió en este restaurante. El local está situado en el número 115 de la vía barcelonesa.

“En principio el traspaso del Viena es de 425.000 euros con un alquiler de 7.700 euros al mes –detallan los comerciales–. Estamos en la Rambla. No son unas cifras exageradas. Todo lo contrario. El precio del traspaso se contiene porque estamos hablando de un local con muchos elementos protegidos. En verdad los nuevos propietarios tienen muy poco margen para reformarlo. Apenas pueden dar una mano de pintura al establecimiento, y con mucho cuidado”.

En esta línea, declaran que “las grandes marcas no están mostrando mucho interés porque estos locales protegidos no les permiten desarrollar su imagen corporativa”