Encontrar un alojamiento, conocer gente nueva e integrarse en una ciudad es el ABC de alguien que decide irse a estudiar o a vivir fuera durante un tiempo determinado. Es el caso de Laia Comas, fundadora y consejera delegada de Inèdit, la empresa especializada en alojamientos coliving en el centro de Barcelona. El objetivo de la compañía es que cada usuario encuentre más que una habitación en su portal: privacidad, hospitalidad, comunidad y también comodidad.

¿Por qué Barcelona?

Mientras estaba cursando la carrera decidí aprovechar la oportunidad de hacer un Erasmus e irme un año. A raíz de la experiencia en Lisboa decidí empezar con la empresa porque me encontré con muchas dificultades a la hora de alquilar una habitación, relacionarme e integrarme en Portugal.

Nos pusimos manos a la obra en la capital catalana, básicamente por la proximidad, dado que yo soy de Cerdanyola y he estudiado en la UAB. Barcelona es una gran ciudad no solo para estudiantes sino también para profesionales de todas las ramas. Por otro lado, la Ciudad Condal es muy atractiva, no solo por lo que puede ofrecer a nivel de formación y empresas sino también el buen clima, playa, montaña, dieta mediterránea, precios asequibles…

¿Cuándo empezó Inèdit?

Empezamos en 2011 con Inèdit y somos una empresa totalmente autofinanciada. No dependemos de ningún fondo ni inversor externo. Hemos hecho un crecimiento muy natural. En septiembre de 2011 arrancamos con la primera vivienda de cinco habitaciones. A día de hoy por Inèdit han pasado más de 1.500 colivers. Actualmente tenemos unos 300 colivers de media anual, un número que va in crescendo porque cada vez tenemos más viviendas disponibles.

 

Ejemplo de una habitación disponible en la plataforma Inèdit
Ejemplo de una habitación disponible en la plataforma Inèdit

¿Cómo afrontar un problema como el coronavirus desde la empresa?

Con mucha calma, mucha serenidad y viendo día a día cómo avanza la situación ya que ha sido algo totalmente nuevo e inesperado, con lo cual teníamos que ver cómo evolucionaba y cómo nos adaptábamos.

¿Qué medidas habéis tomado?

Desde el primer momento adoptamos las medidas de higiene, seguridad y prevención que consideramos oportunas. Lo primero que recomendamos a los clientes fue lo que sugerían las administraciones: aislamiento y tener el mínimo contacto posible con personas externas.

Antes de que empezara el estado de alarma hicimos una limpieza a fondo de todas las viviendas y a los inquilinos les dimos provisiones de material higiénico, ya que durante las primeras semanas cancelamos todos los servicios de personal externo –como mantenimiento o aseo–, para prevenir el contacto de los que ya estaban aislados.

¿Frenasteis el alquiler en seco? ¿Teníais muchos clientes o personas que tenían ya apalabrado un alquiler poco después del decreto de alarma?

En el momento en el que se decretó el estado de alarma teníamos ocupación al 100% y muchas reservas de cara a verano y septiembre. A finales de marzo recibimos algunas bajas de inquilinos que ya estaban con nosotros porque se generó alarma entre todos los colivers y muchos de ellos, según los países de donde provenían, decidieron marcharse antes de que hubiese el cierre de fronteras. Eso nos supuso una caída del 15% de las reservas. Las primeras semanas de abril, por contra, pasó a ser del 35% pero ya no hemos tenido más bajas. 

 

Una sala común del espacio de 'coliving' Inèdit de Barcelona
Una sala común del espacio de 'coliving' Inèdit de Barcelona

¿Y usuarios que decidieron marchar?

Tuvimos varias salidas: gente que estaba en contrato de prácticas y se lo cancelaron, varios se vieron involucrados en ERTE y una gran parte de los programas de estudios se anularon.

Creo que no se ha tratado muy bien esta pandemia. Si esto volviera a suceder tendríamos más información y seríamos más conscientes de cuáles son los riesgos. Al principio fue muy alarmante y la población se asustó. No sabíamos qué iba a pasar y este sentimiento de gravedad nos llevó a que se generara incertidumbre e inseguridad y la gente decidiera marchar.

De todas formas, dentro de lo malo, considero que una caída del 35% no es tan mala. Tenemos muchos colivers que continúan alargando sus contratos porque aún no hay aviones de regreso a su país de origen. 

¿En cuanto a las cancelaciones, cómo se ha afrontado?

Hemos tenido que aplicar reestructuración dentro de la empresa. Evidentemente es una pandemia que nos ha afectado a todos y que nos va a continuar afectando. Creo que realmente esto es un punto y aparte en nuestra sociedad.

Vamos a vivir diferente, a tener prioridades diferentes y necesitamos hacer frente a esta nueva situación, que va a ser de futuro. Por este motivo hemos realizado una reestructuración a nivel de viviendas y seguimos trabajando para volver a la normalidad lo antes posible y ofrecer una buena experiencia a todos los inquilinos y, sobre todo, ahora más que nunca, transmitir confianza y seguridad.

¿Cómo preparáis la "vuelta a la normalidad"?

No preparamos una vuelta porque no hemos parado. Las viviendas han seguido funcionando y hemos continuado teniendo colivers en las mismas. Los servicios que paramos de mantenimientos, limpiezas... Los retomaremos este mes. Además, hemos establecido un protocolo para el acceso a las viviendas y ofrecemos una serie de informaciones a los inquilinos para que sean conscientes de lo que pueden hacer y lo que no, así como tener la máxima prevención posible para posibles contagios.

 

Sala de estar en una de las viviendas compartidas de Inèdit
Sala de estar en una de las viviendas compartidas de Inèdit

¿Crees que la gente seguirá apostando por el coliving después de todo?

Por supuesto que seguirán apostando por el arrendamiento de habitaciones. Dentro del sector inmobiliario encontramos el servicio de alquiler tradicional, el turístico y el de habitaciones (que nosotros llamamos coliving). Hasta ahora el mercado tradicional ya era complicado porque el propietario se veía desprotegido, debido a la crisis de 2008 que se ha ido arrastrando continuábamos teniendo familias con rentas muy bajas, el porcentaje de impagados era elevado... Es un sector muy inflexible y con un riesgo bastante elevado.

En relación al sector del alquiler turístico, el que teníamos hasta el momento era insostenible: un turismo de masas y con apartamentos extremadamente caros. Después de la pandemia hemos comprobado que este sector se ha visto muy afectado. A partir de ahora habrá mucha menos demanda, muchas más restricciones a la hora de viajar y el turista priorizará la garantía y confianza del alojamiento. Este mismo querrá estar en una vivienda que le genere confianza, seguridad y le garantice apoyo profesional.

¿Y en cuanto a vuestro modelo?

En cuanto al coliving creemos que hay que seguir apostando por él porque al final nuestro cliente es principalmente internacional. Nuestro modelo permite tener un alojamiento de calidad, con espacio privado y, además, integrarte en una pequeña comunidad dentro de la vivienda que, al mismo tiempo, permite integrar al inquilino en Barcelona.

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