Con la cancelación del Mobile World Congress (MWC) en Barcelona el sector de alojamiento pierde la mejor semana del año, puesto que se caerán las reservas de 28.000 habitaciones contratadas por GSMA, la organizadora del evento. Se calcula que el total de pérdidas en el sector de hoteles y apartamentos podrían rondar los 112,4 millones de euros y en el de la restauración, otros 40.

La celebración del MWC hubiese tenido un impacto económico en Barcelona de 492 millones de euros, y según los cálculos del presidente del Gremio de Hoteles, Jordi Mestre, el 20% correspondería a ingresos para el sector, es decir 98,4 millones de euros por las 28.000 habitaciones pactadas a un precio especial con Bnetwork, la agencia oficial del Mobile.

A APARTUR LE SALVABA LA TEMPORADA BAJA

Esta suspensión supone un duro golpe ya que la semana del Mobile es la que más ingresos aporta en todo el año, incluso por encima del verano, han comentado. La Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona (Apartur) informó que el evento suponía unos 14 millones de euros, es decir el 4% de la facturación de todo el año, por lo que el evento “servía para salvar la temporada baja”.

Hasta la fecha, los apartamentos turísticos de Barcelona registraban más reservas que el año pasado. De hecho, a principios de mes estaban al 86%, cuando para las mismas fechas del año pasado llegaban al 79%.

EFECTOS DE UNA CRISIS INTERNACIONAL

El sector de la restauración de Barcelona perderá unos 40 millones de euros de ingresos por la supresión de la edición de este año del MWC. Así lo ha informado este jueves el director del Gremio de Restauración de la capital catalana, Roger Pallarols, que ha considerado que la ciudad “está pagando los platos rotos de una crisis internacional”.

“El daño es muy elevado y las consecuencias muy lamentables para la ciudad”, ha asegurado Pallarols a la Agencia Efe, que ha calificado la situación de “injusta” ya que, según ha explicado, ni en Cataluña ni en España se ha declarado una crisis sanitaria. Además, ha aseverado que la cancelación tendrá un “efecto perjudicial” en el sector del turismo de negocios, que causará daños que no se podrán “compensar”.

El director de la patronal barcelonesa ha detallado que en los próximos días habrá una negociación con las empresas que habían realizado reservas en establecimientos de la ciudad, incluso, con un año de antelación. Pallarols ha señalado que buscarán soluciones que perjudiquen lo mínimo posible tanto a los consumidores, como a los comercios.