El hotel Condes de Barcelona, sito en paseo de Gràcia con Mallorca, no espera grandes alegrías en materia de ventas para el cierre del ejercicio que ahora corre. La familia Cadarso, dueña del hospedaje, ha confeccionado un presupuesto contractivo.

Según sus previsiones, la facturación del establecimiento caerá casi un 2%. Si se cumple el vaticinio, será el segundo ejercicio a la baja. En 2018, la cifra de negocio ya experimentó un retroceso y pasó de 10,5 a 10,1 millones.

DISTURBIOS

En cambio, se espera una fuerte progresión de las ganancias, cifrada en un 33%, gracias a la contención de gastos y la mejora de los márgenes.

Estas predicciones sobre la evolución del negocio las formuló la familia propietaria antes de que se produjera la cadena separatista de disturbios y violencia que ha azotado Barcelona durante el mes de octubre. En consecuencia, dado el actual panorama, las previsiones transcritas podrían pecar de excesivamente optimistas.

EL LANCE DEL DIRECTOR

Precisamente los tumultos organizados en el centro de la ciudad ocasionaron al hotel una publicidad desastrosa. El martes 15 de octubre, cuando una turba de delincuentes estaba arrasando el paseo de Gràcia, el director del Condes de Barcelona Raimon Senpau tuvo la ocurrencia de abrir las puertas para dejar que un grupo de alborotadores se refugiara en el vestíbulo. Las imágenes dieron la vuelta al ruedo ibérico.

De inmediato, se desencadenó en las redes sociales una brutal campaña de acoso al Condes de Barcelona. Sus gestores se vieron obligados a salir al paso con un comunicado en el que subrayaban su neutralidad política.

ROBUSTEZ FINANCIERA

El alojamiento es propiedad de la sociedad barcelonesa de cartera Sucesores de A. Cadarso, cuyos titulares son los hermanos José Antonio, Miguel Ángel e Inmaculada Cadarso Gómez. Esta patrimonial posee unos fondos propios de 120 millones y registra ingresos anuales próximos a los 80 millones.

Sus líneas de negocio son dos. La hotelera-hostelera, que incluye además del Condes de Barcelona, los hoteles Monument y España, los tres en la capital catalana, más los restaurantes Lasarte, Alaire, Alaire Ramblas y el servicio de catering Martín Berasategui.

TRASIEGO INMOBILIARIO

La otra línea de negocio es la venta mayorista de relojes de marcas prestigiosas como Longines, Patek Philippe, Seiko, Camel Trophy y Pulsar, por medio de las compañías General de Relojería y Eurocrono. La actividad relojera fue el germen de un grupo fundado en los años setenta por Antonio Cadarso Vilumbrales, padre de los actuales accionistas.

El Condes de Barcelona ocupa dos edificios en paseo de Gràcia. Pertenece a la saga Cadarso desde 1995, cuando ésta tomó el control de la sociedad propietaria por la módica suma de 240.000 euros. El ridículo precio se debió a la fuerte carga hipotecaria que pesaba sobre el hotel y que hubo de ser asumida por los adquirentes.

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