La Agencia Tributaria está revisando los impuestos satisfechos por la cadena de joyerías Rabat. En concreto, analiza el de sociedades de 2015 a 2017 y el IVA de 2014 a 2017. La revisión de los estados contables se inició el pasado mes de junio y todavía no ha concluido. La empresa declinó realizar declaraciones a Metrópoli Abierta.

La cúpula gestora de la casa está liderada por Jorge Rabat Bergadá, hijo del fundador Esteve Rabat Sabater. También se sientan en el consejo de administración el director corporativo Arturo Alfocea Egüen, el abogado Roberto Serrano Amado y el asesor financiero Jaume de Pedro Roig.

ALEGATO

Rabat inserta en sus cuentas de 2019 una reseña sobre las pesquisas de Hacienda. Asevera que “todas las liquidaciones fiscales se han practicado de forma adecuada”.

Asimismo sostiene que de surgir “discrepancias en la interpretación normativa, los eventuales pasivos no afectarían de manera significa a la empresa”.

INSPECCIONES

No es la primera vez que los funcionarios de Hacienda miran con lupa los números de la compañía. De hecho, ya es la tercera ocasión reciente que los comprueban.

En 2018 la administración tributaria extendió actas fiscales por 2,9 millones, relativas a los mismos impuestos que ahora revisa, pero concernientes a 2011 y 2012. La empresa los liquidó con cargo a reservas.

Adicionalmente, el fisco reclamó otros 3,8 millones, de los que ya se han reintegrado 2,2 millones.

ESTABLECIMIENTOS

Rabat explota seis tiendas de relojería y joyería. Dos de ellas radican en Barcelona; ambas están situadas en el paseo de Gràcia. En Madrid gestiona una, con sede en la calle Serrano. La lista se completa con dependencias en Valencia, Tarragona e Ibiza.

Los locales que albergan los establecimientos no son propiedad de la compañía, sino de terceros. Por ellos satisface 4,5 millones anuales en concepto de alquileres.

Tienda Rabat del paseo de Gràcia, con pivotes antialunizaje en su fachada / ARCHIVO
Fachada de la tienda Rabat del paseo de Gràcia / ARCHIVO

CORONAVIRUS

La red permaneció cerrada entre marzo y mayo, como consecuencia de la declaración del estado de alarma. Solo se mantuvo en funcionamiento su sitio web. Rabat tuvo que presentar un ERTE para 140 personas. Otras veinte continuaron trabajando desde casa en labores administrativas. Entre mayo y junio reabrieron todos los locales de forma escalonada. Para prevenir posibles tensiones de tesorería, la entidad solicitó un crédito al ICO.

Las magnitudes económicas de Rabat no son flojas. En 2019, último ejercicio disponible, las ventas del entramado entero subieron de 109 a 120 millones. El 78% corresponde a la venta de relojes y el 22% a joyas y otros artículos.

BALANCE

Gracias al impulso del giro, el beneficio neto se dobló hasta los 5,2 millones. La tienda más rentable es la de Madrid, que contribuyó con un excedente de 1,3 millones.

Rabat contabiliza un patrimonio neto de 22 millones y tiene contraídas deudas bancarias por valor de 35 millones.

Los activos totales del grupo suman 93 millones. Su partida más abultada son las existencias, es decir, los relojes y las joyas pendientes de venta, por importe de 63 millones.

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