El negocio de los centros deportivos ha quedado seriamente tocado por el Covid. Los cierres, restricciones y mermas de aforo han ocasionado quebrantos muy elevados a la inmensa mayoría de firmas del sector. Es el caso de Holmes Place España, con sede en Barcelona, propiedad de la familia inglesa Fischer. La compañía ha afrontado la pandemia tras arrastrar una larga crisis de resultados.

Holmes explota quince instalaciones en España. La Ciudad Condal y su provincia concentran seis de ellas. Están situadas en Balmes, Can Dragó, Les Corts, Sardenya y Urquinaona, además de Mollet del Vallès. En Madrid gestiona otras seis, así como uno en Granada, otro en Valencia y otro en Zaragoza.

PASADO ACIAGO

Antes del coronavirus, las finanzas de la compañía eran cualquier cosa menos desahogadas. En el periodo 2007-2016, Holmes encajó unas escalofriantes pérdidas de 220 millones.

En 2017 afloraron los primeros beneficios, pero no provenían de la explotación ordinaria. Se trataba de meros apuntes contables relativos a la reversión de deterioros. En 2018, 2019 y 2020 volvieron los números rojos.

RESPALDO FINANCIERO

La acumulación de saldos negativos ha merecido la advertencia del auditor. Afirma que existe una incertidumbre sobre su capacidad para continuar como empresa en funcionamiento y saldar sus deudas.

No obstante, la dirección sostiene que el accionista del grupo ha manifestado su compromiso de respaldar financieramente a su filial española, si surgiesen tensiones de tesorería que requieran la aportación adicional de fondos.

PREVISIONES

Entre marzo y junio pasados, los clubes Holmes Place tuvieron que bajar la persiana, al igual que ocurrió con todos los negocios del mismo género. En ese periodo siniestro la entidad perdió el 100% de sus ingresos y el 20% de los abonados.

En el último tramo de 2020 y los primeros meses de 2021 la recuperación resulta ser mucho más lenta de lo esperado. La plana mayor de Holmes confía en que tras el verano la situación tienda a lograr una cierta normalidad. En 2019, las ventas del grupo se mantuvieron en 39 millones.

ERTE, ICO Y ALQUILERES

Grupo Holmes Place aplicó un ERTE a sus 880 empleados en los tres meses más duros del confinamiento, que ha permitido rebajar los gastos laborales. Éstos representan de ordinario el 45% de todos los dispendios.

Además, renegoció rebajas de los alquileres que paga por los locales, cuyo coste supone el 26% de los gastos de la empresa. También solicitó créditos ICO.

Por último, Holmes Place ha pedido un rescate de urgencia a la Sepi del ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, sin que por el momento el Gobierno haya accedido a inyectarle fondos oficiales. La entrada del Estado implicaría tomar una participación accionarial.

PASIVOS BANCARIOS

Holmes Place pertenece a la familia Fischer, por medio de la sociedad holandesa Holmes Place Brands.

Holmes Place España acumuló en la larga fase depresiva anterior unas deudas de 70 millones. Su accionista de los países bajos tuvo que adquirir el pasivo para evitar la quiebra. De esta forma, la matriz Holmes Place Brands pasó a convertirse en deudora de los bancos.

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