El empresario Joan Gaspart es un perfecto conocedor del sector hotelero de Barcelona y, por extensión, del sector turístico, gracias a su puesto de presidente del Consorci Barcelona Turisme. Firme defensor del diálogo entre las administraciones y el sector privado, cree que el turismo en la ciudad ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos 20 años que ha costado asimilar.

Es aquí donde enmarca las críticas que el sector turístico ha recibido en tiempos pasados, pero considera que finalmente las aguas han vuelto a su cauce y la mayoría de los ciudadanos de Barcelona ven con buenos ojos al sector.

¿Por qué cree que la percepción de los ciudadanos del sector turístico ha mejorado en los últimos meses?
No ha sido por una sola circunstancia. Lo primero que hay que decir es que esa manía hacia el turismo no estaba justificada y que poco a poco los ciudadanos han ido descubriendo que el turismo es algo positivo. Además, todo se concentraba en una parte de la ciudad. Y, por otro lado, el sector del hospedaje no tienen nada que ver en todo esto. El problema era más de pisos turísticos y cuando el gobierno de dio cuenta de que crecían como setas y que podían atraer a los turistas, tomó cartas en el asunto y han hecho lo que han podido.

¿Qué falló para que se tuviera aquella percepción?
En Barcelona ha habido un crecimiento muy fuerte en un corto espacio de tiempo. Hace unos años, no era una ciudad de congresos, ni de ferias. Venían algunos turistas a la Costa Brava y bajaban a Barcelona a ver los toros, a poco más, ya que no estaba bien posicionada como la ciudad espectacular excepcional que ya era. Entonces, en los fines de semana, durante el mes de agosto, en las fiestas navideñas o en las de semana santa, la ciudad se quedaba vacía”.

VUELCO ESPECTACULAR

¿Y qué cambió?
Los Juegos Olímpicos ayudaron mucho ya que posicionaron a la ciudad en el mundo entero. Y eso que es una ciudad pequeña, rodeada por el mar y por montañas y que no tiene tantos iconos como otras. En 10 años, dio un vuelco espectacular y eso no ha sido fácil de digerir. Ahora, se sale a la calle cualquier día y la ciudad está espectacular. La Barcelona del 2000 y de los años siguientes no tiene nada que ver con la de los años anteriores. Y el turismo ha generado mucho trabajo y ha posicionado la ciudad.

¿Qué medidas de promoción debería tomar el próximo Gobierno municipal?
Deberíamos conservar lo que tenemos y fomentar un turismo de calidad, además de limitar el alojamiento ilegal, que no aporta nada. Y a partir de aquí, mantener la línea. En época de Maragall se creó el Consorci Turisme de Barcelona y deberíamos ser capaces de mantenerlo, de cuidar al turista, aunque yo prefiero hablar de visitantes, ya que, por ejemplo, los que vienen al Mobile World Congress no son turistas, aunque en sus ratos libres ejercen como tales.

CIUDAD ABIERTA

¿Se debería recuperar el diálogo entre el sector público y el privado?
El diálogo a veces cuesta más, sobre todo cuando las dos partes tienen las ideas muy claras. Pero siempre se debe ceder en algo, aunque en una ciudad de éxito como Barcelona cuesta más. El futuro de la ciudad es brillante, ya que es una ciudad maravillosa y eso se mantendrá en el tiempo.

¿Cree que se debería potenciar un turismo de calidad?
Barcelona es una ciudad abierta a todo el mundo, pero es evidente que debe haber una reglas de juego que tienen que ser respetados por todo el mundo. Aquí se debe venir a disfrutar, a visitar la ciudad, sea por ocio o por negocios. Y son bienvenidos todos, los que llegan con mochila o con un coche de lujo. Tenemos que pensar en la ciudad y hay que encontrar una fórmula mixta de manera que, dentro de un orden, todos tengan cabida.

¿Qué acciones se pueden llevar a cabo para mantener el interés del turismo?
Ya se están haciendo algunas. Por ejemplo, se está potenciando el turismo hacia el interior, que los visitantes vayan a conocer Montserrat, la zona de los viñedos y las demás maravillas que hay en el interior. De la misma manera que los que se alojan en la Costa Brava o en la Costa del Sol vienen a Barcelona, lo que se alojan en la ciudad deben saber que hay cosas muy cerca de aquí que vale la pena visitar.