La patronal Foment del Treball aprobó esta semana el nombramiento del exdiputado socialista Àlex Sáez Jubero como nuevo consejero de Asuntos Públicos, con lo que cierra uno de sus órganos estratégicos. En este comité, la patronal que preside el exdemocristiano Josep Sánchez Llibre tiene al exministro socialista de Trabajo Valeriano Gómez, al exportavoz del PP para asuntos económicos, Vicente Martínez Pujalte, al exdiputado de UDC Manuel José Silva, al exportavoz de CiU en el Congreso Carles Campuzano, y al exdiputado y exconcejal popular Enrique Lacalle.

La función de este comité de notables es preservar los intereses empresariales ante las administraciones públicas y los reguladores. Su diversidad ideológica, así como sus trayectorias, permite al exdirigente de Unió afrontar prácticamente cualquier situación frente a la Administración. “No es extraño que se fiche a un político, ya que son los que conocen mejor que nadie los recovecos de la Administración y, además, pueden utilizar sus contactos para abrir puertas y hacerse escuchar. Además, a Sánchez Llibre lo que de verdad le gusta es la política, por algo ha dedicado a ella su vida. En ese sentido, con su estrategia de fichajes seguramente logrará convertir a Foment en un verdadero lobby, que es lo que persigue”, explica una fuente cercana a la institución.

Cada uno de los fichajes es especialista en un sector determinado. Una nota de la patronal fechada el pasado lunes señala que con la incorporación de Sáez, Foment “continúa avanzando con su vocación y prioridad de ejercer de forma transparente como lobby ante los reguladores, además de su consideración formal y reconocida como actor social -junto con los sindicatos- en el ámbito laboral y los procesos de negociación colectiva. El objetivo es trabajar en la defensa y promoción de los intereses empresariales, de la economía productiva ante las administraciones públicas, catalanas, españolas y europeas y ante los poderes ejecutivos, legislativos y, si hace falta, judiciales”.

UNA ‘INDEPE’ PARA LA DIRECTIVA

El interés de Foment por convertirse en un elemento de peso en la sociedad catalana arreció desde la llegada de Sánchez Llibre a la institución, a la que dotó de 14 vicepresidencias. La estrategia del nuevo presidente es rodearse de equipos, pero también especialmente de políticos. No en vano su jefe de gabinete es el exsenador y exdiputado Jordi Casas. Uno de sus últimos fichajes fue el de Neus Lloveras como miembro de la junta directiva. Lloveras había sido alcaldesa de Vilanova i la Geltrú por CiU y presidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) hasta enero de 2018.

Pero el democristiano también creó un consejo consultivo con personas de peso, en el que integró a tres expresidentes de la entidad: Alfredo Molinas, Joan Rosell y Joaquim Gay de Montellà. En ese comité se encuadran empresarios pertenecientes a las principales corporaciones empresariales catalanas, como Joan Castells (FIATC), Miquel Roca Junyent, José Luis Bonet (Cámara de Comercio de España), Joan Canadell (Cámara de Comercio de Barcelona), Joan Hortalà (Bolsa de Barcelona) Joaquim Agut (Cirsa), Ester Alcocer (FCC), Mercè Conesa (Puerto de Barcelona), Eusebi Cima (Fepime), Xavier Faus (Círculo de Economía y Meridia), Raúl Díaz-Varela (Indukern), Josep Ferrer (Freixenet), Jaume Guardiola (Banco de Sabadell), Amancio López (Hotusa), Carlos Godó (Grupo Godó), Rafael Villaseca (Naturgy)  o Jorge Vilavecchia (Damm).

Por si fuera poco, Sánchez Llibre dispone también de un consejo asesor cuya misión es proponer acciones concretas de la institución, en el que ha incorporado a 48 profesionales. De él forman parte, entre otros, Jordi Jané, David Madí, Joan Anton Sánchez Carreté, Joan B. Renart, Esteve Rabat, Josep Lluís Núñez o Sílvia Alsina.

CONTACTOS PERMANENTES

En algunos círculos empresariales se apunta incluso a otro comité no orgánico en el que participarían personas de la entera confianza de Sánchez Llibre y en él tendrían participación un exclusivo grupo de corporaciones. Fuentes internas de Fomento explican a Metrópoli Abierta que “los consejos asesores son los que son. Otra cosa es que, para cuestiones puntuales, el presidente pueda hablar con personas de su confianza con el objetivo de conocer su análisis de los temas o sus puntos de vista”.

Respecto a los contactos con grandes corporaciones empresariales y financieras, las fuentes explican que “lo normal, cuando hay una situación política delicada o de inestabilidad, es que los responsables de instituciones y de entidades hablen entre ellos. Sánchez Llibre puede llamar al presidente de La Caixa, por ejemplo, o al del Banco Sabadell, para comentar cualquier tema, pero no se ha establecido ninguna herramienta en la que todos ellos estén integrados”. Lo mismo cabe decir de las consultas que puedan hacer con personalidades de diferentes ámbitos, como puedan ser Miquel Roca o Josep Antoni Duran i Lleida por poner unos ejemplos.