Problemas en Flax & Kale. La cadena de restaurantes veggie –comida vegana, vegetariana y flexiteriana- despidió a mediados de marzo a prácticamente toda su plantilla del local de La Roca Village de Barcelona, inaugurado en diciembre de 2019. También echó a los trabajadores de su nuevo restaurante en Madrid. No obstante, ha sido en el establecimiento de La Roca Village donde la empresa ha entrado en conflicto con algunos de sus trabajadores, dispuestos a dar la batalla hasta el final.

La guerra laboral ha salpicado de lleno a su CEO, Jordi Barri. Instagramer y muy activo en Linkedin, Barri no esperaba que una joven camarera, empleada suya hasta marzo de este año, hundiera parte de su cuidada reputación en las redes sociales, una de sus obsesiones personales según explican fuentes cercanas al empresario.

IDÉNTICO DESPIDO DISCIPLINARIO

El conflicto se inició a mediados de marzo, con la llegada de la pandemia del coronavirus a España. Al decretarse el estado de alarma, la empresa tomó una drástica decisión: echó a la calle a todos sus empleados del restaurante de La Roca Village. Y lo hizo, sorprendentemente, con una carta de despido idéntica para todos los empleados (unos 20).

En el texto se asegura que el trabajador ha incurrido en una "falta muy grave", ya que se "ha mostrado poco motivado y ello ha derivado en un descenso en el rendimiento de trabajo". Así, la empresa realizó el mismo despido disciplinario a toda la plantilla, a la vez, y por los mismos motivos.

Copia de la carta de despido que se entregó a los trabajadores de Flax & Kale de la Roca Village
Copia de la carta de despido que se entregó a los trabajadores de Flax & Kale de la Roca Village

¿QUÉ DICE LA EMPRESA?

Fuentes de Flax & Kale explican a este medio que el procedimiento que se aplicó fue el habitual para este tipo de casos. Argumentan que tomaron la decisión antes de que se publicara el Real Decreto-ley 8/2020, que facilitaba la tramitación de ERTEs a las empresas.

Las mismas fuentes destacan que el restaurante tan sólo llevaba abierto unos tres meses, y que cuando se anunció el cerrojo a la hostelería vieron demasiado arriesgado continuar con el negocio. Desde Flax & Kale remarcan que el procedimiento de despido se ajusta a la ley, y que los empleados tenían la posibilidad de recurrir al CMAC para llegar a una conciliación, o bien que la autoridad laboral dictaminase que se trataba de un despido improcedente.

No obstante, el procedimiento fue distinto para el resto de restaurantes que posee el grupo Teresa Carles Healthy Foods. En los establecimientos de Barcelona, donde los trabajadores tienen mayor antigüedad, la compañía sí optó por presentar un ERTE.

"FRAUDE DE LEY"

Fuentes jurídicas consultadas por este medio discrepan sobre la adecuación a la norma del despido. En conversación con Metrópoli Abierta, el abogado del Col·lectiu Ronda Oriol Pintos asegura con rotundidad que se tata de un “fraude de ley”. Llama la atención, según él, que la carta de despidos sea exactamente igual para todos los empleados y por la misma causa. “Es inexplicable. Se trata de una causa ficticia”, argumenta.

Pinto también ve en el despido una discriminación hacia los trabajadores con poca antigüedad respecto a los más veteranos. “Es contrario al principio de no discriminación”. Por todo ello, el abogado laboralista ve motivos suficientes como para pedir la nulidad del despido.

Para más inri, Pinto asegura que también se han incumplido los trámites previstos en la ley para llevar a cabo un despido colectivo, como es este caso. ¿Qué debería haber hecho la empresa para hacer las cosas bien? “Un ERTE por fuerza mayor. Como mucho, podrían haberlo intentado por la vía del despido colectivo, pero ni eso”, sentencia el abogado.  

DESPIDO EN PLENA PANDEMIA

En efecto, Flax & Kale optó por despedir a toda su plantilla con el inicio de la pandemia en España. La carta de despido es entregada en mano a los empleados en pleno estado de alarma. Ante la propagación del coronavirus, quedan en un espacio abierto. Según han explicado los trabajadores a este medio y han corroborado fuentes de la empresa, la cita tiene lugar el 15 de marzo “debajo de un puente” en Granollers.

“Primero nos citaron en las instalaciones de la empresa, pero nos negamos a ir a un sitio cerrado. Así que cambiaron el lugar y acabamos viéndonos con una responsable de recursos humanos en la calle. Todo ello cuando el confinamiento ya estaba decretado. Al ver que todos teníamos la misma carta fuimos muchos los que protestamos. No puede ser que los 20 empleados tengamos un bajo rendimiento laboral al mismo tiempo”, explica A., una de las camareras despedidas.  

“Tras las quejas de muchos de nosotros, Flax & Kale aseguró que una vez pasara la crisis quizá reabrirían el restaurante y nos volverían a contratar, por lo que la mayoría se tiró para atrás por miedo a perder el trabajo”, prosigue.

AMENAZAS DE JORDI BARRI

Ella, en cambio, no estaba dispuesta a pasar por el aro. Publicó en Linkedin su historia, que rápidamente generó todo tipo de reacciones contra Flax & Kale. El gesto no gustó nada a Jordi Barri, hijo de la fundadora del grupo Teresa Carles Healthy Foods y CEO de la compañía.

Instagram de Jordi Barri, CEO de Flax & Kale
Instagram de Jordi Barri, CEO de Flax & Kale / INSTAGRAM @jordibarri

“El señor Jordi Barri me amenazó por privado. Me dijo que me denunciaría por la vía penal para meterme miedo. Por difamaciones en público, por insultos, y por haber creado perfiles fake para insultarle, cosa que es completamente falsa. Yo todo lo que tenía que decir lo he hecho en público y con mi nombre”, explica.

PENDIENTES DE COBRAR

Otro trabajador, con el que se ha puesto en contacto este medio, también afirma haber recibido el mismo tipo de amenazas. “Hablé con Jordi Barri por WhatsApp para dejarle claro que yo no había creado ninguna cuenta fake”, explica G. Tanto él como su compañera tienen claro que recurrirán a través de los tribunales el despido. Además, denuncian que la compañía les debe horas extras y la nómina de marzo, su principal batalla ahora mismo. 

Por su parte, fuentes de Flax & Kale señalan que Barri no amenazó a nadie, sino que "advirtió" a estos empleados que los denunciaría por difamación. Además, aseguran que quieren hacer "fumata blanca" y liquidar cualquier tipo de deuda que pudiera tener con los trabajadores díscolos. "Al no firmar el finiquito no pudimos hacer el pago", señalan.

Con toda probabilidad, el caso terminará en los juzgados, un quebradero de cabeza más para el grupo Teresa Carles Healthy Foods.

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