El gigante de las estanterías metálicas Mecalux afronta los problemas derivados del coronavirus sin demasiadas alegrías, pero también sin excesivos problemas. Al igual que otras muchas empresas, puso en marcha un amplio haz de medidas para preservar la salud de sus 4.300 empleados y así contribuyó a asegurar el funcionamiento de sus centros productivos.

Otro factor estabilizador es la extraordinaria diversificación de sus actividades. Desde hace muchos años la dirección de la casa pugna por abrir nuevos mercados y ya ha logrado penetrar en los cinco continentes.

Cuenta con delegaciones comerciales propias en 19 países. Gracias a ello, el 78% de sus ventas procede del negocio internacional. Mecalux alberga un consorcio de 25 compañías. Figura entre los diez primeros fabricantes mundiales de sistemas de almacenaje.

FACTORÍAS

La capacidad productiva de la firma se plasma en una red de once fábricas ubicadas en España, Polonia, Estados Unidos, México, Argentina y Brasil. Las naves del extenso parque fabril suman 372.000 metros cuadrados.

Los centros españoles se encuentran en Cornellà de Llobregat (sede corporativa de Mecalux), Palencia y Gijón.

ANAQUELES Y LOGÍSTICA

La facturación de 2020 alcanzó 730 millones de euros, unos niveles similares a los del año anterior. La firma barcelonesa manufactura estanterías metálicas destinadas a plantas industriales y almacenamiento. Asimismo, vende sistemas de archivo y presta servicios como consultora logística y gestora de proyectos de automatización.

Fábrica de Mecalux en Cornellà de Llobregat / MA
Fábrica de Mecalux en Cornellà de Llobregat / MA

ACCIONISTAS

A lo largo de su dilatada existencia, han pasado por su capital varios grupos inversores. En 2013, la familia Carrillo, que en aquel momento poseía el 40%, se unió a Corporación Financiera Alba para adquirir el 27% de Mecalux en manos de Bankia y Caixabank. Alba se mantuvo en el accionariado de la empresa hasta 2019, cuando traspasó su lote a los Carrillo por 130 millones.

Mecalux se fundó en 1966 en Barcelona por iniciativa del emprendedor madrileño José Luis Carrillo Rodríguez. Este contaba a la sazón 30 años de edad. Anteriormente había trabajado de carpintero, de mecánico en talleres de coches y de pulidor de metales.

ACEROLUX

La saga Carrillo controla hoy el 80% de Mecalux. El paquete se encuentra en manos de la sociedad holding Acerolux, domiciliada en la calle Numància de Barcelona, junto a Flos i Calcat. Su administrador único es Gregorio Carrillo Lostao.

Las cuentas consolidadas de Acerolux incluyen un solo activo, su participación en Grupo Mecalux. Gracias a ella, Acerolux declara en 2019 un balance de 580 millones, un beneficio neto de 24 millones y un patrimonio de 58 millones.

PASIVO E INMUEBLES

La nota negativa atañe a la deuda, que experimenta una fuerte subida hasta los 366 millones. El grueso del alza se debe a un crédito de 130 millones concedido por la banca para financiar la compra de las acciones de Mecalux en poder de Corporación Alba.

La familia Carrillo también realizó un trasiego interno con los edificios fabriles de Acerolux. Esta es la propietaria de la sede central y la gran fábrica de Cornellà, que tiene arrendadas a la propia Mecalux por 3,4 millones anuales. En 2019 se escindieron tales activos y se repartieron entre los socios de Acerolux, que de esta forma pasan a devengar directamente las rentas generadas. Acerolux repartió un dividendo de 3 millones. En el último lustro, los accionistas recibieron por este concepto 27 millones.

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