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“¿Se puede revolucionar el mercado del alquiler de habitaciones?” Esta es la pregunta que la joven emprendedora Laia Comas Ponsà (Sabadell, 1989) se planteó en 2011. Estaba en Lisboa, cursando una maestría sobre administración de empresas, y contaba apenas 22 años. Fue entonces cuando se le encendió la bombilla.

“Vivía en un apartamento compartido, que tuvimos que amueblar nosotros mismos al llegar”, recuerda ahora. “Fue una bonita experiencia, pero entendí que había que hacer las cosas bien hechas para que los estudiantes que optan por este modelo tuviesen más motivos para elegirlo”.

Así fue cómo surgió Inèdit, una compañía que fomenta la experiencia coliving, un innovador concepto que consiste en ir más allá del mero alquiler, ofreciendo al huésped un servicio completo (all inclusive’) a la par que le ofrece la posibilidad de vivir experiencias de ocio con otras personas como él que le hagan descubrir –y vivir– la ciudad en la que se instala. En este caso, Barcelona.

Inèdit se ha ido consolidando como una de las apuestas más innovadoras y atractivas de cara al público internacional que quiere vivir en la capital catalana. Desde 2012 hasta 2017, ha conseguido cuadruplicar su facturación y, para este 2018, prevé alcanzar el medio millón de euros, un 30% más respecto al año anterior.

EMPRENDIMIENTO Y DIFERENCIACIÓN

“Me considero una emprendedora de las que se implican a tope: tener la idea y llevarla a cabo personalmente”, concede Comas. “Entendí que podía empezar un proyecto con el que diferenciarse del resto de empresas especializadas en alquiler de habitaciones para estudiantes y jóvenes profesionales internacionales”.

Esa diferenciación respecto al resto de empresas del sector es que aporta un nuevo modelo de negocio que cada vez cuenta con más adeptos: comodidad, facilidad y calidad del servicio.

Laia Comas es la creadora/fundadora de la empresa / Inedit
Laia Comas es la creadora/fundadora de la empresa / Inèdit

En efecto, Inèdit trabaja en Barcelona ofreciendo “alojamiento y experiencias únicas a quienes vienen a cursar sus estudios y/o a trabajar en la Ciudad Condal, por un período de tiempo comprendido entre 6 y 12 meses”. No funciona como el típico piso turístico, ni tiene nada que ver con una visitas esporádica y/o ‘low cost’ de jóvenes que quieren descubrir Barcelona.

Gracias a los conocimientos adquiridos viajando a otros países y a su perseverancia, Comas, que vive en Cerdanyola y trabaja en BCN, ha conseguido consolidar una cartera de 15 pisos, 84 habitaciones y 93 plazas. “Al principio costó lo suyo introducirse en este mercado, convencer a los propietarios para que aceptasen nuestra propuesta”, rememora Comas. “Yo era muy jovencita y no les parecía creíble lo que les proponía: huéspedes jóvenes pero maduros, serios y educados. Pero pasado el primer resquemor, todo fueron facilidades, hasta el punto de que incluso nos dejan rediseñar las estancias”.

“Estoy muy satisfecha de lo que hemos conseguido en tan poco tiempo, sobre todo teniendo en cuenta que empecé el proyecto con 10.000 euros que tenía de ahorros en septiembre de 2011”, comenta Comas. “Era el dinero justo para poner el primer piso a punto… y esperar la llamada del primer huésped. Si pasaba un mes y no llegaba, me quedaba sin dinero para poder seguir pagando el alquiler. Y adiós negocio. Pero todo salió bien: pronto se alquiló el piso, y desde aquel momento no hemos hecho más que crecer”.

FUTURO EN EXPANSIÓN

Laia Comas sigue teniendo ese espíritu joven y emprendedor que le llevó a empezar el proyecto. De ahí que ya esté pensando en ampliarlo.

“De momento seguimos en Barcelona, básicamente en los distritos de Eixample, Gràcia, Sant Gervasi y en la zona del barrio Gótico, porque son en las que encaja mejor el perfil de nuestro cliente: un joven maduro (20-35 años), que pretende hacer un Máster o que es un profesional, que quiere/necesita pasar una temporada larga en Barcelona”, resume Comas. “Tiene capacidad económica suficiente, busca conocer gente como él, de otros lugares, descubrir la ciudad y prefiere compartir que estar solo en un apartamento”.

Lo que le ofrece Inèdit a esa persona es “que no tenga que preocuparse de nada”. O sea: “Sólo tiene que traer su maleta; de todo lo demás, no ocupamos nosotros”. Ese ‘all inclusive’ incluye no tener que preocuparse de lo que nos tenemos que ocupar todos nosotros en casa: limpieza, mantenimiento, seguros, pagos, internet, etc. “Incluso ofrecemos cáterin”, añade Comas, quien, con el tiempo, se ha rodeado de un equipo joven y capaz.

Pero, tal vez, uno de los mayores pluses es que Inèdit organiza cenas, fiestas, salidas, excursiones, asistencia a eventos, etc. “Es otro de nuestros atractivos, y funciona. El huésped quiere conocer las tradiciones de aquí, lo que se come y se bebe, lo que hace un barcelonés. Y compartirlo con otros como él que vienen de otros lugares del mundo”, cuenta Comas, licenciada en ADE en la UAB; en Publicidad y RRPP en la UOC, y que sigue cursando un Máster en Marketing Digital y Comercio Electrónico, en la EAE Business School.

“Es que quiero seguir aprendiendo todo sobre mi negocio”, concede. “Inèdit es como mi juguete favorito, me lo paso muy bien y aprendo cada día. Estoy metida en otras cosas de futuro, pero ahora es lo que más me ocupa y preocupa”.