Nike está de mudanza y ha elegido uno de los edificios más emblemáticos de Barcelona para aterrizar en la ciudad. La multinacional estadounidense ha anunciado este viernes que traslada su sede al edificio modernista de La Rotonda, situado en el paseo de Sant Gervasi y que ha sido rehabilitado por Núñez y Navarro, propietario del inmueble desde 1999. Los trabajadores de la marca deportiva serán vecinos de Accenture, que también tiene su sede en el edificio.

“Con este traslado, Nike pasa de unas oficina más tradicionales a las afueras a unas oficinas disruptivas en una de las mejores zonas de Barcelona”, ha explicado la jefa de Asesoría y Transacciones de CBRE, Sandra Muñoz. “Se trata de una tendencia global y cada vez más compañías utilizan sus sedes corporativas para reforzar su imagen de marca”. En el caso de Nike, son unas oficinas de 4.300 metros cuadrados.

Detalle de la fachada de La Rotonda / CBRE

CAMBIO DE FILOSOFÍA

La multinacional aprovechará la mudanza para cambiar su estrategia corporativa. Por un lado, pretende estar más cerca de los clientes y proveedores, ya que hasta ahora estaban en el polígono Mas Blau de El Prat de Llobregat. Y, al mismo tiempo, aprovecha para dar un nuevo aire a sus oficinas con menos despachos, más tecnología y zonas comunes para los empleados con el objetivo de fomentar la colaboración y la flexibilidad, muy al estilo Google y otras grandes empresas.

La nueva sede de Nike es un edificio modernista que oficialmente se llama Torre Andreu, pero que popularmente se lo conoce como La Rotonda por el templete-mirador que remata el inmueble. Fue construido en 1906 por encargo del empresario farmacéutico Salvador Andreu Grau en unos terrenos que habían pertenecido a la viña Can Gomis, que se extendía desde el paso de Sant Gervsai hasta la cima del Tibidado.

Diseñado por el arquitecto Adolf Ruiz Casamitjana, el edifcio tiene forma de L con dos cuerpos rectangulares que se articulan con otro cilíndrico que funciona como una especie de bisagra. Está catalogado como Patrimonio Arquitectónico de la ciudad y durante mucho tiempo fue una de las puertas de entrada a Barcelona.