La recuperación económica sigue a buen a ritmo. La Cambra de Comerç de Barcelona ha revisado al alza las previsiones para este año, que sitúan el crecimiento del PIB catalán en el 3,1% para 2017, tres décimas más que en el último informe de coyuntura. La buena marcha de las exportaciones, la recuperación de la inversión (sobre todo en el sector residencial) y la fuerte creación de ocupación son los motores de la economía, que sin embargo no podrá alcanzar los niveles de empleo precrisis como mínimo hasta 2019.

“La economía catalana sigue mostrando un gran dinamismo en el segundo y el tercer trimestre”, ha explicado el presidente de la Cambra, Miquel Valls. Además del 3,1% para este año, la entidad ha pronosticado un crecimiento del 2,7% para el año que viene y no descartan nuevas revisiones al alza si continúan las buenas perspectivas, si bien ha reconocido que las “grandes incertidumbres” que genera el procés podrían alterar el añalisis. Aún así Valls ha asegurado que no pueden pronunciarse “sobre cuáles serán los efectos de las situaciones políticas que se puedan producir en Catalunya a partir de otoño” porque todavía no esta claro lo que va a pasar.

BUENOS DATOS DE OCUPACIÓN

De acuerdo con las previsiones de la Cambra, 2017 se podría cerrar con la creación de cerca de 104.000 puestos de trabajo, a los que habría que sumar otros 96.000 para 2018. En total, 200.000 empleos en dos años, lo que situaría la ocupación en 3,78 millones de personas a finales del próximo año, “una cifra próxima a la de 2009”, pero aún lejos de los 4,04 millones que se alcanzaron en 2008, cuando se consiguió el máximo de la serie histórica.

Los buenos datos de empleo se reflejan en un “aumento de la renta disponible” y del consumo interno a pesar de la “moderación salarial” extendida en la mayoría de sectores. Valls ha vuelto a insistir en que los salarios “deben ir ligados a la productividad” y ha emplazado a los agentes sociales a tenerlo en cuenta en la negociación de los convenios colectivos. “Es una línea cada vez más importante para la evolución de una economía más globalizada y tecnificada que exige empleos cada vez más cualificados”, ha dicho.

TURISMO, CONSTRUCCIÓN Y EXPORTACIONES

La recuperación económica se vuelve a centrar en los tres pilares básicos de la economía catalana: turismo, construcción y exportaciones. El sector turístico afronta una temporada de verano muy prometedora después de que en el primer semestre hayan aumentado un 7,2% las pernoctaciones impulsadas por la llegada de turistas extranjeros. Preguntado por si hay una saturación, Valls ha asegurado que el objetivo deber ser “un turismo de calidad” que gaste más en la ciudad y que todos los esfuerzos de administraciones y sector privado van en esta línea.

Evolución de las exportaciones y de las pernoctaciones / CAMBRA DE COMERÇ

Otro de los sectores que vuelve con fuerza es el de la construcción, en especial el sector residencial, que ya crece a ritmos de dos dígitos tal y como demuestran las cifras de nuevas viviendas y el aumento de la demanda de cemento. “Estamos en niveles más bajos que en 2007 y 2008, por lo que la obra pública y residencial todavía tienen un largo recorrido para cubrir las necesidades”, ha declarado el presidente de la Cambra. Valls ha advertido que hay un déficit en el mercado de oficinas del Área Metropolitana de Barcelona y que también existe una fuerte demanda de suelo industrial y logístico.

Las exportaciones han tenido un excelente comportamiento y entre enero y mayo han aumentado un 10,4%, la mejor cifra de los últimos años. La coyuntura internacional (bajo precio de la energía, recuperación de economías emergentes como Brasil y Rusia y menor presión de las políticas proteccionistas de los estados) augura una tendencia alcista para el resto del año.