ARCHIVADO EN:

Aunque la evolución de los precios de la electricidad muestra una ligera tendencia a la baja del 2014 al 2017,

En España, las empresas menos consumidoras de electricidad (menos de 20 megawatios) siguen siendo las que paga más por ella de toda Europa. Por si fuera poco, la distancia de precios entre el consumidor de electricidad más pequeño y el consumidor más grande es la más alta de Europa.
Esta es la principal conclusión que puede extraerse del informe 'Precios de la electricidad en Europa, comparados', realizado por el Observatorio de PIMEC, la confederación patronal más representativa que representa y defiende los intereses de las micro, pequeñas y medianas empresas (llamadas genéricamente Pymes). 

El documento presenta los precios de la electricidad que pagan las empresas de 26 países europeos, sobre la base de informaciones que elabora periódicamente Eurostat. Los datos se centran en el año 2017 y también en el período 2013 hasta 2017, distinguiendo niveles de consumo y sus precios correspondientes.

El documento muestra el gran diferencial de precios que pagan las empresas que consumen menos electricidad respecto de las que consumen más. Los 23,45 céntimos que han pagado en 2017 los consumidores de menos de 20MWh contrastan con los 7,79 céntimos de las empresas grandes con un consumo de entre 20.000 y 70.000 megawatios.

El informe también establece comparativas de España con países, individualmente y también agrupando: a) las economías más grandes (Alemania, Francia, Italia y Reino Unido); b) economías pequeñas (8 países avanzados), y c) economías europeas menos desarrolladas (13 países).

Para las empresas de menos de 20MWh de consumo, los precios que se pagan en España son un 24% más altos que la media de las economías grandes, un 52% más altos que la media de las economías pequeñas avanzadas y un 63% más altos que la media de las economías menos desarrolladas.

Por países, los que tienen la electricidad más barata entre los más desarrollados son Francia y los países escandinavos. Entre los países menos desarrollados, los precios más bajos los encontramos en Rumanía, Bulgaria y Chequia.