Como si se tratara de un humano, pero en este caso es una mascota. El amor por los animales de compañía no tiene fin y el Tanatorio de mascotas de Barcelona, el primero de Catalunya, lo sabe. Por eso ofrece los mismos servicios funararios, desde la recogida del animal al velatorio y el duelo posterior que causa la pérdida. La empresa, ubicada en el distrito de Sant Martí, empezó el pasado mes de junio y en este tiempo han atendido unos 200 funerales.

El número de entierros oscila entre uno a seis al día, aunque están preparados para dar cabida a 8 o 10 por día, según ha informado la gerente Isabel Farré este jueves en un comunicado. El servicio se diferencia de la quema habitual de animales porque ofrece a los propietarios la posibilidad de despedir a las mascotas, además de una incineración individual de cada animal.

Tanatorio de mascotas fue creado por la empresa especializada en incineración de animales Ineco para dar respuesta a la creciente demanda de un servicio de estas características por parte de la sociedad. En este sentido, han revelado en la nota que la demanda está creciendo y que "el proyecto está resultando muy exitoso".

Perros y gatos son los animales que más se entierran / P.B.
Perros y gatos son los animales que más se entierran / P.B.

Isabel Farré, ha explicado el procedimiento pertinente, que consiste en "recoger la mascota del veterinario, concretando con el propietario día y hora" y cuando la mascota llega al tanatorio "ya está preparada, entonces pasa a una de las dos salas velatorio para una despedida y, a continuación, el animal es incinerado individualmente".

Farré ha añadido que "la familia puede decidir si viste a su mascota, o la incinera con sus juguetes favoritos y acompaña al animal hasta la quema, aunque en esta sala están detrás de un cristal protector", y después de la incineración "la familia puede disponer distintos tipos de urnas con las cenizas".

EL PAPEL DE LOS VETERINARIOS

Sin embargo, para poder acceder a los servicios siempre es necesario que el veterinario informe de la posibilidad de pasar por el tanatorio, ya que no es posible acudir de forma particular. Farré ha apuntado que "dependemos en gran medida de que los veterinarios expliquen que existe esta forma de despedir a las mascotas, o sino, los propietarios no nos conocen". Aunque en caso de emergencia sí que pueden contactar directamente con los propietarios cuando el veterinario no les puede atender.

Perros y gatos son los animales que normalmente más se entierran, aunque según la empresa, "también acuden familias con conejos, serpientes, iguanas y pájaros tropicales". Se trata de naturalizar la parte emotiva de la muerte. En este sentido, Farré ha explicado una anécdota que recuerda con cariño. “Un hombre ya mayor, vino con un loro, llevaban juntos 40 años, y cuando el hombre se jubiló, el loro se convirtió en casi su única compañía, por lo que la despedida fue verdaderamente emotiva".