Las principales empresas de Barcelona han optado hasta el momento por guardar silencio sobre el referéndum. El miedo a un posible boicot por un lado u otro, en función de la posición que adoptarán, ha llevado a los directivos de las grandes compañías a intentar mantenerse al margen del debate político catalán.

Sólo Caixabank y el Banc Sabadell han confirmado que de proclamarse la independencia cambiarían de sede social. El motivo es empresarial. Seguir formando parte de la zona euro y evitar un posible corralito en Catalunya. Este anuncio ya ha provocado el ataque desde el sector independentista, que ha mostrado su enfado con la información, como demuestra el tuit del diputado de ERC Joan Tardà.

La automovilística Seat, propiedad del grupo Volkswaggen, no ha tomado partido, pero sí que ha declarado a Okdiario que buscan “un entorno político estable que nos permite invertir para generar crecimiento y trabajo”.

Palabras similares a las de la farmacéutica Almirall, que pese a que hace un año su presidente envió un video a sus trabajadores en el que alertaba de los riesgos de la independencia, ahora señala que “los asuntos políticos de Catalunya son cuestiones exclusivamente políticas y no es nuestro papel entrar en consideraciones o evaluaciones sobre ellos”.

Pero también hay empresas que apoyan la independencia, y que, por ende, defienden el referéndum, como la operadora telefónica Parlem. Grifols, cuyo expresidente, amigo íntimo de Artur Mas, llegó a defender el referéndum, ahora que ha cambiado de dirección, asumida por la nueva generación de la familia, prefiere no valorar temas políticos.

LAS PATRONALES SÍ QUE SE MOJAN

Mientras las empresas guardan prudencia, las patronales sí que se han mojado. En junio, el presidente de Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà, pidió al Gobierno central que plantee una propuesta para desactivar el procés independentista que incluya las mejoras “que pide la ciudadanía catalana”. Un mes después, en julio, reaccionó a la ley del referéndum calificándola de “golpe de estado jurídico”.

Desde la patronal de las pequeñas y medianas empresas, PIMEC, se está a favor de un referéndum pactado con el estado, pero en contra del convocado este domingo.

FemCat o Cecot, entre otras más de 40 organizaciones catalanas, han reeditado el Manifest del Far, en el que expresan su posición a favor del derecho a decidir.

POSICIONAMIENTO DEPORTIVO

Los posicionamientos han llegado desde todos los ámbitos y el deportivo no iba a ser menos. Así, el FCBarcelona, al que algunos, como el exdiputado de la CUP en el Parlament David Fernández, consideran una empresa, ha mostrado su más firme apoyo al referéndum. Esto ha provocado el enfado de peñas de aficionados de fuera de Catalunya.

“Ante los hechos sucedidos en los últimos días, y especialmente hoy (miércoles 20 de septiembre), en relación con la situación política que vive Catalunya, el FC Barcelona, fiel en su compromiso histórico con la defensa del país, de la democracia, de la libertad de expresión y del derecho a decidir, condena cualquier acción que pueda impedir el ejercicio pleno de estos derechos", expresó el club mediante un comunicado oficial.

Por su parte, el otro gran club de la ciudad, el Espanyol, ha preferido quedarse al margen del debate y no posicionarse. Mediante un tuit, la entidad blanquiazul mostró su postura al respecto.