Los datos son buenos, pero no lo serán tanto como se esperaba en el futuro a corto plazo. Así se resume la intervención del presidente de la Cambra de Barcelona, Miquel Valls, para presentar el informe de coyuntura del tercer trimestre de la economía catalana.

Los datos son bueno porque la evolución del PIB en el tercer trimestre ha sido positiva, creciendo un 0,7%, al igual que en los dos periodos anteriores de este año. “Desde principios de año, el ritmo de crecimiento ha sido bueno”, ha señalado Valls. Catalunya lleva cuatro años creciendo un mínimo 2,8% anual, a mejor ritmo que el conjunto de España, y lo seguirá haciendo, según las cifras de la Cambra de Barcelona.

INDICADORES QUE PREOCUPAN

Pero hay indicadores que “preocupan”, como la desaceleración del número de afiliaciones a la Seguridad Social. En el tercer trimestre ha subido un 2,4%, respecto al 3,1% del segundo trimestre y al 3,7% del primer trimestre.

Este frenazo hace bajar también las expectativas empresariales para el cuarto trimestre, que se acentúa en los sectores del comercio, la hostelería y el transporte. Esta es la primera vez desde la creación del Indicador de Confianza Empresarial Harmonizado (ICEH) en 2013 que se produce este efecto.

PEORES EXPECTATIVAS

Todo ello ha llevado a la Cambra a revisar a la baja sus expectativas de crecimiento del PIB para 2018, que caen una décima hasta el 3%, y dos décimas para 2019, hasta el 2,5%. La diferencia entre este año y el que viene se relaciona con las políticas proteccionistas que se están implantando a nivel mundial desde la llegada al gobierno americano de Donald Trump; y con la subida del tipo de interés del euro. Otro factor importante que puede afectar a la economía mundial es el resultado de las elecciones americanas al Congreso y el Senado, según ha explicado Joan Ramon Rovira, responsable de Estudios Económicos e Internacional de la Cambra.

La economía catalana se apoya en 2018 en el dinamismo de la industria, que crece un 4,6%, muy por delante de la construcción, que sube un 3,6% y del sector servicios, que los hace un 2,6%.