Una “enorme satisfacción”. Caras de felicidad, por los beneficios que obtendrán, pero también porque “se ha demostrado que tenemos un modelo muy asentado para impulsar empresas tecnológicas que seguirá funcionando”. Son las impresiones de Miguel Vicente y Gerard Olivé, los socios del venture capital Antai, --cofundador de Glovo-- que acumula experiencia y que ha sido clave para la expansión de la compañía de reparto a domicilio y su venta a la alemana Delivery Hero en la nochevieja de 2021, con una valoración de 2.300 millones de euros.

“Es evidente que esa operación supone un efecto llamada para Barcelona, que ya estaba presente en el mapa, y que se pueden producir más operaciones, lo que interesa a todo el ecosistema tecnológico de la ciudad”, señala a Metrópoli Miguel Vicente. Lo que se ha demostrado “es la forma de captar talento, la apuesta por la innovación y un modelo que funciona”, añade Gerard Olivé.

UN CÍRCULO QUE SE AMPLÍA

Tras varias rondas de financiación, con Antai siempre presente desde el inicio, y con los dos fundadores de la compañía, Oscar Pierre y Sacha Michaud, Glovo logró ser una referencia, que interesó a la alemana Delivery Hero, que ya tenía, antes del 31 de diciembre, el 44% del capital. Ahora los accionistas de referencia deberán tomar una decisión, tras un canje de acciones que ha llevado a DH a dominar la empresa tecnológica con el 80% del capital. La venta de acciones se antoja como la respuesta más lógica, que permitirá entrar en otro tipo de iniciativas. “No hemos parado nunca, Antai seguirá con otros proyectos y lo que esto demuestra es que hemos seguido un modelo de éxito”, señala Vicente.

Javier Pérez, 'rider' de Glovo y Uber Eats, espera una compra a domicilio en un supermercado de La Rambla / PABLO MIRANZO
Javier Pérez, 'rider' de Glovo y Uber Eats, espera una compra a domicilio en un supermercado de La Rambla / PABLO MIRANZO

Ese modelo pasa por invertir con otros inversores y fusionar, después, los fondos de inversión, buscando un círculo mayor. Antai lo hizo con Just Bell, entrando en diversas rondas de financiación. Son los mismos que impulsaron otra empresa de referencia, Wallapop. Y desde ahí apoyaron la primera ronda de Glovo, en 2015, con la captación de dos millones de euros.

Otros inversores dejaron antes la compañía, para obtener beneficios. Fue el caso de Atresmedia. Con la publicidad como  moneda de cambio, la empresa de medios de comunicación obtuvo una parte del capital. Los dos cofundadores de Antai siguieron adelante con otra ronda, la serie A, con cinco millones de euros, y que posibilitó la entrada de otro venture capital, también español: Seaya Ventures, la misma que ha apostado por compañías como Cabify o Wallbox. También entraron, como recuerda Gerard Olivé, Bonsai Partners y el fondo israelí Entrée Capital.

CUESTIONADA POR LOS FALSO AUTÓNOMOS

El hecho es que los que han estado desde el inicio podrían obtener plusvalías que multiplican por 24 su inversión, y los que se han ido añadiendo en los últimos años lo harán por unas 12 veces. Los dos capitanes de la compañía –muy cuestionada por sus métodos, con la utilización de los llamados ‘riders’ como falsos autónomos, que ha provocado la actuación de la Justicia—Oscar Pierre y Sacha Michaud seguirán al frente y también todo el equipo operativo. Ellos dos se quedarán con una posición minoritaria, alrededor del 14%. Tras el 44% de DH, queda el 42%, en manos de esos fondos de inversión que buscarán las plusvalías para otros proyectos.

En el distrito 22@ se concentra el mayor número de empresas tecnológicas y digitales de Barcelona / EFE
En el distrito 22@ se concentra el mayor número de empresas tecnológicas y digitales de Barcelona / EFE

La crítica de que ese ‘unicornio’, la compañía Glovo, lo pierda Barcelona en beneficio de Berlín, que toma el mando, no la comparten los inversores de Antai. “No pierde, al revés, lo que hace es impulsar todo el ecosistema y constatar que se producen operaciones, que hay inversiones en distintas direcciones y que el talento siente atracción por Barcelona”, insiste Miguel Vicente.

Una de las operaciones que va en la línea de lo que apunta Antai es la que ha protagonizado la fintech francesa Qonto, que se establecerá en Barcelona con un centro internacional de atención al cliente. La compañía tiene la intención de contratar hasta 100 personas, que se sumarán los 30 que ya trabajan en la ciudad. Qonto es, desde los últimos meses, el mayor ‘unicornio’ de Francia, con una valoración de 4.400 millones de euros, tras la última ronda de financiación, en la que alcanzó 486 millones.

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