A pocas horas de saber si definitivamente la plantilla del control de seguridad del aeropuerto de Barcelona ratifica la huelga indefinida, el aeropuerto de la capital catalana ha amanecido este jueves con eternas colas en ambas terminales.

Desde Aena han reconocido que el ritmo en el control de seguridad está siendo más lento de lo normal esta semana, aunque lo justifican por la mayor previsión de pasajeros que han llegado antes de hora y por el ritmo de estos para pasar por las cintas de seguridad.

Algunos pasajeros aseguran que el tiempo medio ronda los treinta minutos hasta que pasan el control. De hecho, señalan que esta situación se vive desde la tarde del miércoles, cuando fracasó la mediación con la empresa, y que provocó que algunos viajeros perdieran su vuelo.

FRACASO DE LA MEDIACIÓN

Los vigilantes de seguridad del Aeropuerto de Barcelona no llegaron a un acuerdo el miércoles por la mañana con la empresa Trablisa en la reunión de mediación con la Generalitat. Son unas 500 personas las que están llamadas a la huelga para denunciar sus condiciones de trabajo, que no se respeta la paridad entre los empleados ni tampoco las rotaciones de plantilla para alternar los trabajos más duros.

En esta línea, los empleados exigen que se les compense económicamente la sobrecarga de trabajo y recibir mejor las cuestiones laborales como los descansos o la formación. Además, reclaman poner a disposición de la plantilla plazas de párking.