Viajar más fácil, más ligero, menos preocupado y hacerlo por muy poco dinero es casi un sueño. Hacerlo en avión, a una atractiva ciudad europea, a un hotel de categoría y por un precio muy razonable, un imposible. ¿O no?

Pues al parecer, no. La manera más fácil de conseguirlo es acudiendo a Waynabox, una web pionera en los que ya se conocen como 'viajes sorpresa', una forma de disfrutar sin apenas trabajo previo, sin casi esfuerzo, sin búsquedas eternas a la caza del mejor billete o la mejor habitación.

Y todo eso se lo debemos a un grupo de emprendedores cuya cabeza visible es Pau Sendra, ingeniero aeronáutico que un bien día decidió, junto a Ferran Blanché y Daniel Jiménez, dar vida a su forma ideal de viajar. Y, en apenas tres años, se han convertido en el referente para una forma de tomarse unos dñias se relax que gana adeptos día a día, gracias sobre todo al boca-oreja y la fidelidad de aquellos que han lo han probado y quieren repetir.

“Nos gusta mucho viajar”, reconoce Pau. “Y andábamos con el Interrrail, que es una forma que está muy bien y te permite conocer muchos lugares por un precio asequible, cuando empezamos a darle vueltas. Nosotros queríamos poder viajar cada fin de semana a un lugar diferente y a precios asequibles. Y hacerlo sin necesidad de planificar, sin mirar en 400 webs precios de vuelos o habitaciones, ni dedicarle muchas horas a la organización. Esa fue la idea inicial, que luego fue creciendo hasta que un día encontramos el ingrediente secreto, la sorpresa. Y a partir de ahí comenzamos a crecer”.

Viendo la marcha de Waynabox, no hay duda de que dieron en la diana. “Es una experiencia de viaje en la que no se conoce el destino hasta dos días antes”, explica Pau. “De esta forma se recupera la sorpresa y la emoción. Es como si ta vas a un aeropuerto y coges el primer vuelo que sale”.

SENCILLEZ

El funcionamiento es sencillo. Se entra en la web de Waynabox, se elige el fin de semana en que se quiere viajar a alguna de las doce ciudades que se ofertan, se paga entre 150 o 200 euros y dos días antes del viaje se descubre a dónde. Se incluye el vuelo y dos noches de hotel.

Ante tantas incógnitas, la clave está en la calidad. “En realidad, estos viajes son una aventura controlada. Los hoteles siempre están en el centro y son de alta calidad. No se va a hostales ni son viajes de mochileros. Se tiene que ofrecer un producto de buena calidad, con hoteles buenos y horarios aceptables para que puedan viajar desde familias hasta grupos de amigos. Esto está pensado para cualquier persona que capaz de tener una maleta de frío y otra de caliente debajo de la cama. Todo lo demás está controlado”.

Aunque los viajes son una sorpresa para el cliente hasta el último momento, en Waynabox todo está planificado. “Las compañías aéreas y los hoteles saben con meses de antelación qué les va a quedar vacío. Nosotros trabajamos con cinco o seis hoteles en cada destino y les ayudamos a que la estacionalidad que tienen se regularice. Eso nos permite obtener precios más bajos y que puedan aprovechar los fines de semana que prefieran. Trabajando con poco hoteles logramos que la calidad sea buena”.

COMPETENCIA

Pau tiene claro que la competencia en el sector de los viajes es feroz y que debe luchar por hacerse un hueco ante rivales de entidad. “Nosotros no podemos competir ni por precios ni por frecuencias. Por eso nos centramos en trabajar mucho el producto, que todo esté cuidado, dese la página web hasta la guía que se recibe con se llega a destino. Intentamos que la experiencia sea lo más positiva posible, eso nos ayuda a competir en un mundo de gigantes. Pero también están las alianzas estratégicas, como la que acabamos de firmar con Joon, filial de Air France”.

En la sede de Waynabox en Barcelona se respira ambiente viajero y mucha tranquilidad / CR
En la sede de Waynabox en Barcelona se respira ambiente viajero y mucha tranquilidad / CR

Además, reconoce que el hecho de que algunos hayan puesto en marcha planes basados en su idea les ha sado mucha fuerza. “Esto es positivo ya que quiere decir que no somos los únicos locos que hacemos esto. Y nos ayuda a definir nuestra visión, a ver más allá de lo que estamos haciendo y que podemos seguir innovando porque estamos en el buen camino. El que algunas grandes empresas empiecen a hacer lo mismo nos da mucha fuerza”.

Ya han empezado a ofertar viajes de cinco días y en su mente está el crecimiento en cuanto a destinos, sin descartar los viajes intercontinentales, aunque reconoce que todo ha ido tan rápido que su vida da un giro radical cada seis meses. “Durante esta aventura, cada seis meses es diferente. Cuando empezamos hacía producto y marketing; después, con la primera ronda de inversión, finanzas; luego operaciones y ahora ya estamos en el campo internacional. Hemos tenido que irnos adaptando y cada seis meses soy una persona nueva”.

SABER ESCUCHAR

Defiende que emprender en España es más fácil que en otros países, “aquí tenemos más ayudas, tanto de España como de la Unión Europea y el coste de empezar el negocio es inferior a otros países”, y está especialmente orgulloso del premio a la mejor startup europea de turismo que recientemente le ha concedido el parlamento europeo ya que “es el reconocimiento al trabajo de todo el equipo durante tres años y es un carga de baterías para saber que estamos en el buen camino y para desarrollar nuevas tecnologías que solos no podríamos hacer”.

Para un emprendedor como él, la clave para cualquiera que intenta lanzar a una aventura similar es “tener un equipo fundador en el que confiar al cien por cien y rodearse de un equipo que sabe lo que está haciendo. Cuando se tienen 22 años no se sabe nada y todo está por aprender. Nos hemos rodeado de gente muy buena y hemos tenido los ojos muy abiertos. Eso nos ha permitido aprender mucho de inversores, emprendedores, a los que siempre estamos abiertos para escuchar sus consejos. Probablemente, si hubiéramos tenido más experiencia habríamos hecho menos caso de esos consejos y quizá no hubiésemos llegado hasta aquí”.

Llegar hasta aquí significa tener una empresa con 40 jóvenes profesionales dedicados en cuerpo y alma a satisfacer a los viajeros, que tienen la suerte de trabajar en un ambiente adecuado, con unas instalaciones acordes con su espíritu jovial y su alma viajera y con un destino futuro... que será una agradable sorpresa.