La Generalitat de Catalunya inyectará 40 millones de euros a los bares y restaurantes de Barcelona y el resto de la comunidad. El objetivo es ayudar a paliar el nuevo revés que supone el cierre del sector anunciado este miércoles para contener la subida de contagios de coronavirus. Si la Justicia no lo impide, la medida entrará en vigor este jueves a las 23.00 y se prolongará durante 15 días.

Ha sido el vicepresidente del gobierno catalán, Pere Aragonés, quien ha anunciado esta ayuda económica a los locales de restauración, que también implicará una línea de avales para cubrir necesidades de liquidez. El próximo martes el Consell Executiu aprobará ayudas directas a establecimientos en los que la restauración sea la única actividad y con menor facturación, con una dotación inicial de 40 millones de euros.

 AVALES DE 12.000 EUROS

El Govern también desplegará una línea de avales extraordinarios para cubrir necesidades de liquidez de tesorería a partir de 12.000 euros. La Generalitat preparar otras medidas para aliviar los gastos que los negocios pagan por el alquiler de sus locales. Se incorporará en el Código Civil catalán una cláusula llamada rebus sic stantibus que busca "acompañar a aquellas actividades que no podrán hacer frente a su alquiler" debido a las medidas restrictivas decretadas ahora o en el futuro.

"Buscamos así que en el caso de una situación como una pandemia, que requiera de un paro importante de la actividad económica, se puedan posponer, aplazar, los compromisos en el pago del alquiler mientras la actividad no genere beneficio", ha explicado la consellera de Presidencia, Meritxell Budó.

CONTRATOS DE ALQUILER

Se quiere también "regular el cambio imprevisible de circunstancias en los contratos de alquiler", de forma que en caso de desacuerdo entre arrendador y arrendatario un juez pueda "adaptar" un nuevo contrato a las "nuevas circunstancias" provocadas por la emergencia.

El cierre de bares se ha notado ya en las calles de Barcelona con una primera protesta en la Vía Layetana y en la plaza Sant Jaume. Este viernes el sector ha promovido una manifestación enfrente de las sedes de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona Las nuevas medidas restrictivas en Cataluña conllevan reducir el aforo de los centros comerciales al 30 % y el de los gimnasios al 50 % para intentar contener el avance de la epidemia de Covid.

El conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha explicado "que las condiciones que había cuando se firmó un contrato de alquiler", en caso de verse modificadas "de forma imprevisible" por ejemplo a causa de una pandemia o un terremoto, se "adapten" a las nuevas circunstancias. El consejero ha afirmado que esta medida ya la contempla la legislación foral de Navarra.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.