La moratoria hotelera de Ada Colau, bautizada como Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), ha conseguido alejar los nuevos proyectos hoteleros de calidad que han pretendido instalarse en Barcelona, así como evitar las ampliaciones de establecimientos ya existentes para poder alojar a un mayor número de aquellos que pernoctan en la ciudad.

DECENAS DE PROYECTOS

Grandes compañías hoteleras a nivel internacional, como Four Seasons y Grand Hyatt, son algunas de las que han tenido que abandonar sus proyectos en Barcelona debido a las restricciones del PEUAT, que se contabilizan en decenas, según ha informado Expansión.

De los nuevos proyectos que se han puesto sobre la mesa del Ayuntamiento, tan solo 16 han resultado favorables, siendo éstos mayoritariamente albergues y hostales, además de otros establecimientos situados en la periferia.

CUESTIONADO

El Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos está siendo objeto de múltiples críticas. Una de ellas es la relacionada con los pisos turísticos, una problemática que parece no tener fin.

Respecto a esta cuestión Jordi Clos, presidente de la patronal hotelera, ha asegurado que la oferta de viviendas compartidas ha crecido significativamente, alcanzando los 9.500 pisos en la actualidad.

OTROS FACTORES

A las afectaciones producidas por la moratoria hotelera, hay que sumar otros dos hechos relevantes para el sector turístico: los atentados del 17 de agosto y el 1 de octubre, así como sus días posteriores.

El turismo de negocios también registra un descenso del 10% en Barcelona. Pese a estas cifras, desde Turisme de Barcelona la insistencia negacionista ha llevado a que aseguren que la capital catalana mantiene intacta su capacidad de atracción de congresos, en contra de los datos de los hoteleros.

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