Las diferencias entre quienes alquilan habitaciones en Airbnb y el Ayuntamiento de Barcelona se intensifican. La progresiva vuelta a la normalidad en la capital catalana ha revivido el interés por los alojamientos turísticos, que pese a haber generado casi 10.000 empleos indirectos en la ciudad durante el año 2019, ahora arrastran las consecuencias de la pandemia por las restricciones de movilidad.

La recuperación económica que se fragua con el retorno de turistas a la ciudad se tambalea por las medidas reguladoras impuestas por el gobierno de Colau. El Ayuntamiento prohibió la concesión de licencias para habitaciones turísticas durante un año el verano pasado. Luego, a principios de este 2021, añadió más restricciones en el marco de la reformulación del Plan especial urbanístico de alojamientos turísticos (PEAUAT). 

Habitación turística en el centro de Barcelona / AIRBNB
Habitación turística en el centro de Barcelona / AIRBNB 

ESTANCIAS DE UN MES 

El cambio del plan contempla la prohibición de ofrecer estancias de menos de 31 días. El objetivo es que la actual reforma se pueda aprobar de forma definitiva el próximo verano, por lo que la plataforma ha pedido "diálogo" en reiteradas ocasiones para revertir la decisión del consistorio barcelonés. 

Según el Ayuntamiento, el impedimento pretende frenar la saturación de determinadas zonas del centro de Barcelona –sobre todo en Ciutat Vella y en El Eixample– y evitar la proliferación de pisos encubiertos para turistas.

"TURISMO RESPETUOSO" 

La compañía estadounidense defiende su impacto positivo en la ciudad y asegura que las habitaciones turísticas impulsan el turismo sostenible. "El alojamiento en hogares compartidos atrae un público respetuoso porque el anfitrión convive con el viajero en su propia casa", argumenta la empresa.

Además, según una encuesta que recoge un informe de Oxford Economics, el 40% de los anfitriones considera el alquiler como "una fuente de ingresos adicional necesaria para permanecer en sus casas" y el 45% usaba parte de sus ingresos "para cubrir los gastos mensuales".

Varias personas en una terraza de la Plaza Reial / PINTEREST
Varias personas en una terraza de la Plaza Reial / PINTEREST

10.000 EMPLEOS INDIRECTOS

El estudio Tourism Economics ha recogido las cifras que generó Airbnb en la Ciudad Condal durante el año 2019. Según el informe, los huéspedes impulsan alrededor de 10.000 empleos indirectos en Barcelona. Concretamente, a lo largo de 2019 generaron 3.000 en comercios, 2.800 puestos en restauración, 1.800 en transporte y 1.300 en entretenimiento. Para hacerse una idea del impacto de esta compañía en el mercado laboral de la capital catalana: Cada 1.000 llegadas de huéspedes, se originan seis puestos de trabajo.

El análisis ha clasificado a la capital catalana como la décima ciudad que más puestos de trabajo crea entre los 30 destinos más populares del mundo. Es por ello que la limitación de su actividad supondría un "gran obstáculo" para recuperar la economía de la ciudad y de muchos de sus habitantes "en particular", según defiende la plataforma. 

Gráfico sobre el empleo indirecto generado por Airbnb en Barcelona durante el 2019 / METRÓPOLI
Gráfico sobre el empleo indirecto generado por Airbnb en Barcelona durante el 2019 / METRÓPOLI

"POTENCIAL DE LOS VIAJEROS"

La investigación también refleja el impacto de Airbnb como "marca" en el mercado laboral. Según Oxford Economics, cada 100 anuncios de la compañía en Barcelona se generan ingresos para sostener 23 empleos en la ciudad.

El informe sobre turismo subraya que estos datos reflejan "el potencial de los viajeros para superar la crisis actual". Además, la empresa resalta su tarea de "difundir los atractivos de la ciudad y sus barrios más allá de los tradicionalmente turísticos" y pide al Ayuntamiento que reconsidere las cifras para potenciar el "turismo sostenible" al que se aspira en Barcelona. 

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