Barcelona se ha situado en 2017 como la ciudad con la vivienda más cara de España, con 3.865 euros el m², seguida de cerca por  Madrid, con 3.167 €/m2, ambos precios se acercan a los niveles previos a la crisis financiera que ha asolado Europa en los últimos tiempos.

Por comunidades autónomas, Catalunya tiene los precios más altos (3.452 euros/m2), seguida de Madrid (3.167 euros/m2) y País Vasco (2.596 euros/m2). Por contra, Extremadura, Murcia y La Rioja son las provincias que tienen los precios más bajos del estado español.

Según el 'Informe de tendencias del sector inmobiliario’, elaborado por la Sociedad de Tasación, el precio de la vivienda nueva en las capitales de provincia se situó al cierre de 2017 en 2.227 euros por m², un 5 % más que en 2016, con lo que se anota su mayor repunte desde 2007 y encadena tres años al alza. En el resto de las ciudades, el precio medio es de 1.580 €/m2, un 1,6 % superior al del año anterior.

Cataluña es la única comunidad autónoma en la que la desciende el stock del mercado inmobiliario casi dos puntos, hasta situarse en 56,2 puntos debido a la inestabilidad política. Por contra, Madrid, Canarias y Baleares presentan los mayores índices de confianza en la tendencia del mismo mercado.

Bloques de pisos en un barrio de Nou Barris / DB
Bloques de pisos del distrito de Nou Barris / DB

En lo que se refiere al alquiler, el índice de rentabilidad en España se situó a finales de 2017 en el 7,29 % frente al 6,91 % de un año antes. Valencia, Barcelona y Toledo alcanzan una rentabilidad bruta en el alquiler de 7,5 %, el valor máximo del territorio nacional.

Orense, seguida de Guipúzcoa y Vizcaya y La Coruña, con un 5,1 %, son las provincias que ofrecen menores rentabilidad en el alquiler. Valencia y Navarras son las provincias que han presentado un aumento del alquiler de vivienda de hasta 5 puntos en tan solo un año.

Almería compite con Barcelona en la bajada de precios de alquiler. La primera, un 6’8% pero Barcelona, apenas ha logrado bajar el precio un 0,2%, una caída insignificante para las políticas de vivienda social que se anunciaron desde el gobierno municipal.

Edificio de la calle de Alí Bei destinado a pisos sociales sin acabar / JORDI SUBIRANA
Edificio de la calle Ali-Bey destinado a vivienda social / JORDI SOBIRANA

De mantenerse las condiciones macroeconómicas en 2018 y una evolución favorable del empleo, aumentará el acceso al crédito hipotecario provocando así una subida de precios mayor en los núcleos urbanos motivada por la falta de oferta -como es el caso de Barcelona- añade el informe.