ARCHIVADO EN:

"Un contrato social con los ciudadanos, poniendo a las personas en el centro de su actividad". Eso es lo que propone el presidente de Agbar y vicepresidente ejecutivo de Suez, Ángel Simón, para garantizar el buen funcionamiento y el futuro de empresas como la que él dirige.

En el caso de Agbar, “se trata de instaurar una fórmula que garantice un marco estable para las próximas décadas, otorgando a la ciudadanía la seguridad y la confianza en la mejor gestión de un bien de primera necesidad y cada vez más escaso como es el agua”, ha destacado este lunes, durante su conferencia ¿Un futuro sin agua? en el Círculo Financiero de la Societat Econòmica Barcelonesa d'Amics del País (Sebap) en la sede de CaixaBank en Barcelona. Y es que su empresa gestiona un recurso esencial para la ciudadanía, pero también finito y cada vez más escaso.  

DESARROLLO SOSTENIBLE

Por ello, Simón ha hecho hincapié en los seis compromisos que ha adquirido Agbar: trabajo de calidad, desarrollo de proveedores, aportación de valor, acción social, desarrollo sostenible e innovación. 

Para Simón, es "más importante que nunca" establecer un diálogo edificante sobre el rol de las empresas en la sociedad porque una compañía debe generar confianza, aportar valor y comprometerse con todos los grupos de relación, y ha puesto a CaixaBank como ejemplo.

DÉFICIT EN EL TER LLOBREGAT 

Simón ha defendido que el agua es un bien esencial que conviene preservar y que, para no llegar a vivir situaciones límite como cortes de suministro constantes vividos en algunos lugares del mundo, se ha de garantizar cuatro factores básicos: agua, infraestructuras de calidad y sostenibles, una empresa que tenga conocimiento para gestionarla y gobernanza.

El presidente de Agbar también ha advertido de algunos riesgos del agua en Catalunya. En concreto, se ha referido al déficit en el sistema Ter Llobregat que podría ascender a corto plazo a dos metros cúbicos por segundo y a largo plazo a seis: "Si hoy nuestro consumo medio es de ocho metro cúbicos por segundo, estamos hablando de que tenemos un déficit actual de un 30%".

HUELLA HÍDRICA

Ha afirmado que el agua es uno de los elementos más expuestos a las consecuencias del cambio climático y que la gestión y uso de los recursos hídricos está cada vez más sometida a la incertidumbre debido al aumento de las temperaturas, que incrementa las precipitaciones y los fenómenos meteorológicos extremos, lo que impacta en el volumen y calidad del agua disponible.

Ante esta situación, y siendo España uno de los países con más huella hídrica del mundo, con 2.325 metros cúbicos por cápita, ha llamado a trabajar para evitar un futuro sin agua.

EL FUTURO: ECONOMÍA CIRCULAR

"Nuestra propuesta de solución para la disponibilidad de agua considera de manera prioritaria la reutilización del agua. Poniendo en marcha el sistema de reutilización mejoraríamos considerablemente la garantía de suministro", ha dicho.

Ha explicado que tienen un caso práctico de economía circular en las biofactorías de Santiago de Chile, donde han transformado en biofactorías las plantas depuradoras de agua residual de una conurbación de siete millones de habitantes: "Significa reutilización del agua al 100%, valorización de los residuos al 100% y balance energético cero".

INFRAESTRUCTURAS

En materia de infraestructuras, Simón ha pedido más inversión porque, según él, en una gestión integrada hay que abordar cuándo se utilizan las desalinizadoras, cómo se utilizan los embalses y el agua subterránea, y cuándo se cuenta con la opción de la reutilización.

Simón ha recordado que un estudio de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil concluyó que España debería invertir 18.300 millones de euros anuales en los próximos diez años para enmendar las deficiencias en mantenimiento y conservación, y evitar la degradación de las obras públicas en materia del agua.

El presidente de Agbar también ha enfatizado que el “servicio del agua representa el 0,71% del gasto medio de los hogares” frente al 4,1% del coste de gas y electricidad, el 2,68% de la telefonía o el 3,03% de Internet. Por todo ello, considera que no es en estos momentos un problema pero sí que se debe avanzar en la “planificación, regulación, seguridad jurídica y estabilidad institucional”.