¿Comeremos croquetas de gintónic?, ¿beberemos cerveza elaborada con pimientos de Padrón?, ¿lo celebraremos lanzándonos confeti de jamón y chorizo?

Bueno, si este es el futuro alimenticio que nos espera y al lector le seduce -no cuente conmigo-, sólo tiene que acudir uno de estos días -de lunes a jueves- a Fira Gran Via de Barcelona y ponerse a descubrir de qué va la nueva cocina aplicada a las nuevas tendencias y a las nuevas tecnologías.

Eso, lo de las croquetas, la cerveza y el confeti, conforman algunas de las más de 300 innovaciones que se muestran en el salón Alimentaria a lo largo de estos cuatro días y que, por primera vez en todas sus ediciones, permite a los asistentes probar algunas de dichas exquisiteces (?).

Los organizadores esperan que en esta edición pasen por aquí unos 150.000 visitantes, en lo que supone, dicen, una época de relanzamiento del sector alimentario. Las innovaciones concentran siempre la atención de los profesionales que acuden al principal salón del ámbito agroalimentario que se celebra en España -y uno de los más importantes a escala mundial. Esa es seguramente la razón que les ha llevado a acercar este año los productos de una manera más, digamos, interactiva.

En efecto, y como si de un taller de cocina se tratase -hasta ahora era más bien una exposición de mírame y no me toques- Alimentaria 2018 ofrece la oportunidad de tastar, entre una selección de una veintena, dos de los alimentos o bebidas expuestos en las vitrinas de Innoval, el sector de la feria que acoge la mayoría de las novedades. Son éstas muy variadas y, dicen los expertos, han saltado a la mesa como respuesta a la inquietud por contar con productos cada vez más sanos, con ingredientes ecológicos y con menos azúcar, sal y grasas.

HORCHATA EN POLVO 'BIO'

En este apartado saludable de la nueva alimentación se hayan los platos horneados que sustituyen a los fritos, los basados en superalimentos como la quinoa, el kale (una suerte de berza), así como los 'loncheados' veganos y las propuestas sin gluten o sin lactosa.

En el capítulo de bebidas, aquí también entraría la horchata en polvo 'bio', que, aseguran, “posee efectos digestivos, prebióticos y anticolesterol”; la ginebra sin alcohol (?) y de manzana verde; los batidos de cacao sin leche, basados en la avena; los aperitivos de tiras de carne de vacuno de producción ecológica; los 'snacks' veganos (como las cortezas de lentejas con cúrcuma) y los 'chips' de garbanzos ecológicos.

'The Alimentaria Experience' permite experimentar nuevos sabores / HUGO FERNÁNDEZ
'The Alimentaria Experience' permite experimentar nuevos sabores / HUGO FERNÁNDEZ

Otros productos que ya están llamando la atención son las croquetas de gustos tan asombrosos que van desde el gintónic -ya lo habíamos dicho- hasta los calçots, pasando por las frutas exóticas y el toque TexMex; los bocadillos de calamares envasados individualmente y aptos para el horno; o las pizzas de Kit Kat...

Siguiendo con las bebidas, hay que destacar también las cervezas artesanas con 'agua de nubes' (¿recuerdan aquel anuncio de 'A qué saben las nubes'?), o las que está elaborada con pimientos de Padrón -también lo habíamos advertido- o con calabaza.

45 ESTRELLAS MICHELIN

Lejos de dejar de la mano de cualquier aficionado todos estos productos innovadores, los organizadores han querido que esta Alimentaria 2018 nos ofrezca tamañas experiencias acompañados por 35 cocineros de prestigio internacional los cuales, sumadas todas ellas, ostentan 45 estrellas Michelin. La lista la encabezan, entre otros, Dani García, Ángel León, Carme Ruscadella, Elena Arzak, Andoni Luis Aduriz, Paco Pérez, Fina Puigdevall, Mario Sandoval y Paco Roncero. También se ha otorgado el premio al mejor cocinero del año, que ha recalado en Álvaro Salazar.

Más allá de lo que podríamos denominar 'tradicional', en la edición de este año la feria presenta también una sugerente 'The Alimentaria Experience', en la que se darán cita medio centenar de 'showcookings' (no hace falta traducción) y talleres en los que se hablará, entre otras cosas, de la apuesta de la hostelería por introducir la cocina contemporánea en sus restaurantes.