No es oro todo lo que reluce. Este refranero popular encaja a la perfección con la startup barcelonsa 21 Buttons. Fundada en 2015 por los jóvenes Jaime Farrés y Marc Soler, la startup prometía. Y mucho. Ocupó titulares pomposos en prensa, con grandes rondas de financiación que la situaban entre las empresas mejor situadas para lograr el ansiado éxito empresarial.  

Cinco años más tarde, la compañía se encuentra ahora en una situación crítica. Los números rojos son los dominantes en las cuentas de explotación de 21 Buttons.

PÉRDIDAS MILLONARIAS

La última información facilitada por la compañía (2018) y a la que ha tenido acceso este medio arroja unos datos financieros desastrosos. En 2017 acumularon 5,3 millones de pérdidas. En 2018, las pérdidas ascendieron hasta la friolera cifra de los 8,5 millones de euros.

Respecto a los ingresos, las cuentas de explotación también muestran la dificultad que ha encontrado la startup para monetizar su negocio. En 2018 tan sólo ingresaron 931.000 euros.

AMPLIACIONES DE CAPITAL

Con estos datos, ¿cómo es posible que la empresa resista y se mantenga en pie? A base de constantes inyecciones de dinero. La compañía se ha sostenido gracias a los fondos propios (capital más reservas), que en 2018 se situaban en los 12,5 millones.

Este capital ha sido aportado por accionistas e inversores, que han participado en las siete rondas de financiación que ha habido desde la creación de la empresa. Entre ellos se encuentran fondos internacionales como Idinvest, Breeg y 360 Capital Partners y fondos nacionales como Samaipata, Kibo, JME y Sabadell Venture Capital. En conjunto, han invertido más de 35 millones de euros en los últimos cinco años.

El fracaso financiero se ha hecho notar en la plantilla. En octubre de 2019, la compañía presentó un ERE para despedir a 57 trabajadores de su sede, situada en las oficinas de coworking de WeWork de la Diagonal (Barcelona).

CRISIS DE REPUTACIÓN

A sus malos resultados económicos cabe añadir ahora la reciente crisis reputacional que padece 21 Buttons. En las últimas semanas, la compañía de Jaime Farrés y Marc Soler ha recibido múltiples críticas de sus clientes a raíz de una serie de errores masivos en sus envíos.

En las redes sociales los usuarios de la app han catalogado de “fraude” y “estafa” los errores, y, paralelamente, algunas influencers han decidido romper sus acuerdos de colaboración con 21 Buttons. El caso más sonado ha sido el de Laura Escanes, quien ha hecho público su divorcio con la compañía y amaga con llevar a 21 Buttons a los tribunales

¿CÓMO FUNCIONA?

Cabe recordar que 21 Buttons nació como una app innovadora, con formato de red social, destinada específicamente al sector de la moda y los influencers. Una vez instalada en el móvil, la plataforma permite seguir a influencers y acceder a información detallada sobre una determinada prenda, reportando beneficios a las marcas y a las famosas. No obstante, la falta de usuarios y las dificultades para monetizar el negocio han colocado a la startup en una posición delicada y que compromete su futuro.