ARCHIVADO EN:

Es hiperbólico, pero en el pipi-can de los Jardines de Enric Sagnier (Sarrià-Sant Gervasi) los perros tienen que nadar para hacer sus necesidades cada vez que llueve. Por suerte, tanto ellos como sus dueños son listos y prefieren no meter sus patitas en el barro. Fuera de bromas, los vecinos están hartos de esta situación que ya se alarga más de tres años, que fue cuando se construyó el pipi-can, o ese “charco” para los perros.

“Huele muy mal, se llena de insectos y, sobre todo, de mosquitos en verano”, comenta una vecina y usuaria del pipi-can, M. E., a Metrópoli Abierta. El problema, según explica, es que por poco que llueva, el pipi-can se inunda. “Durante estas últimas lluvias ha tardado más de 10 días en secarse y luego aún quedaba barro”, detalla.

LA SOLUCIÓN AL PIPI-CAN NO LLEGA

Desde hace meses, los vecinos están trasladando sus quejas al Ayuntamiento de Barcelona que encabeza Ada Colau, e incluso a sanidad. “En teoría lo han solucionado poniendo un muro, pero es mentira... sigue igual”, ríe indignada. Al parecer, el pipi-can no está ubicado en la parte más apropiada del parque. “Está en el punto más bajo, justo donde desemboca el agua del resto del espacio”, dice argumentando que había otras zonas del parque más adecuadas para la instalación de esta área.

El problema, según han indicado los técnicos, es doble. Por un lado, la tierra no absorbe bien de por sí. Y, por otro, no dispone de un buen drenaje que facilite el proceso. Es por eso que los vecinos “no se la juegan”. Prefieren entrar al parque de Enric Sagnier a pasear a sus perros, a sabiendas de que está prohibido. “No nos proporcionan ninguna otra alternativa”, zanja la vecina.

OTROS PIPI-CAN CON INUNDACIONES

No es el único que padece inundaciones. Hace dos meses, la Sindicatura de Greuges de la ciudad denunció la situación que se extiende a otros distritos. La gota que colmó el vaso han sido “las malas condiciones” después de la lluvia en el Área de Recreo para Perros del Baix Guinardó.

Según explicó a través de un comunicado, comprobó que “esta área ha estado inundada durante buena parte de los dos últimos meses, debido a la abundante lluvia y del mal funcionamiento del sistema de drenaje”. “El agua continúa estancada con los consiguientes riesgos que esto supone para la salud de los animales y de las personas. Se tiene que encontrar una solución para extraerla”, considera.

Y, hay más. Según especificaban, además estas dos hay otras zonas de recreo para perros afectadas: véase la de Via Favència (Nou Barris), Can Mantega (Sants-Montjuïc) o la Plaza Rosa Sabater (Sarrià-Sant Gervasi). También el nuevo pipi-can del Turó Park ha vivido este tipo de escenas donde incluso hubo una plaga de garrapatas y este medio se hizo eco. De hecho, este último distrito es el que más problemáticas registra sobre los pipi-can.