El presidente de la Asociación de Comerciantes y Vecinos del Turó Park, Bartolomé Criado, en nombre de su entidad y en el de otros colectivos vecinales barceloneses, ha anunciado que se va denunciar a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ante la Unión Europea (UE) por “los abusos” cometidos al implantar carriles bici en barrios de la ciudad, que han sido sufragados con fondos comunitarios. El Turó Park es uno de los barrios que más oposición está mostrando a los nuevos carriles bici que se están implementando en la ciudad, junto a los de Vallcarca y Diagonal Mar.

Criado ha explicado que diferentes asociaciones de vecinos barcelonesas han iniciado una recogida de firmas -que ya ha conseguido 9.000 adhesiones- para adjuntarlas a la futura demanda y que también exigen “que se corrijan” los errores cometidos, eliminado los viales segregados para bicicletas de las zonas donde no son necesarios y los que están provocando molestias como “más congestión y más polución”, ha señalado el portavoz vecinal. Y ha calificado la actual situación de “absurda”.

Bartolomé Criado ha recordado que el barrio del Turó Park lleva años revindicando “un bus de barrio que sí supondría una mejora” pero que el equipo de gobierno de Colau ha descartado ponerlo en marcha porque “su coste es excesivo y no se puedo”. En cambio, Colau no ha puesto problemas en “gastarse 20 ó 30 veces más de lo que cuesta el autobús en implantar un carril bici totalmente innecesario”.

Criado ha insistido en que las calles por las que discurre el polémico carril bici están consideradas desde 2007 como “Zona 30”. “Son calles pacificadas, pensadas para que circulen por ellas las bicicletas”, ha incidido Criado. “No tiene sentido haber gastado tanto dinero en un carril bici que no mejora nada cuando se podía haber dedicado a otras cosas más necesarias para el barrio”, ha subrayado el portavoz,

ATASCOS Y POLUCIÓN DONDE ANTES NO HABÍA

El presidente vecinal ha denunciado que el Turó Park “se da la paradoja de que las bicicletas pueden circular por la calzada y por el nuevo carril bici pero por donde realmente van es por las aceras para huir de la congestión y de la polución que se ha generado como consecuencia de la reducción de los carriles para vehículos a motor. “Ahora hay atascos y mucha contaminación en un barrio donde nunca ha habido porque esta era una zona muy tranquila”, ha lamentado el vecino.

Bartolomé Criado ha desvelado que, cuando se pactó “con consenso vecinal” la reforma de la avenida de Pau Casals, se estableció que habría dos carriles de circulación para el tráfico rodado a cambio de que se ensancharan las aceras. Pero se da la circunstancia de que ahora, con la implantación del vial para bicis, solo queda un carril para vehículos por cada sentido, “lo que provoca unos monumentales atascos, que bloquean las salidas y entradas al barrio”, se ha quejado Criado.