Ruido, malos olores, temor. Este es el pan de cada día para Ana Valverde, una vecina de la calle Homer, situada en el barrio del Putxet i el Farró. Desde el mes de abril, unos okupas se establecieron en el local del número 45, desde hace años en venta, sembrando el caos debajo de su piso. La familia –al parecer de origen rumano– vive en un espacio que no está acondicionado como vivienda. No tienen agua corriente ni ventilación. En el espacio de unos 500 metros cuadrados viven dos niños pequeños y cuatro perros, además de unos cuatro adultos.

RUIDO

“Las autoridades y el propietario del inmueble (SAREB) están informados de la situación”, explica la vecina en una denuncia –a la que ha tenido acceso Metrópoli Abierta– que ha mandado a la Oficina de Atención Ciudadana del Ayuntamiento con fecha 9 de agosto. “El ruido es insoportable, en una ocasión llamé a la Guàrdia Urbana a las tantas de la madrugada y no se presentó nadie”, comenta a este medio. “Además, en ese momento, me preguntaron por teléfono: '¿Y usted no les ha dicho nada?'”, añade indignada. “¡No quiero que me hagan la vida aún más imposible!”, lamenta.

Según comenta la vecina más afectada del edificio, los okupas se quedan hablando hasta altas horas de la madruga, discuten entre ellos y ponen música. Sin embargo, el ruido que más molesta a los vecinos es el de los perros. “Se van a las ocho de la mañana y dejan a los perros encerrados durante más de cinco horas... ¡No paran de ladrar”, cuenta Valverde.

MALOS OLORES

Por si fuera poco el descuido con los animales, la vecina relata que estos residentes dejan que los perros hagan sus necesidades dentro del local, “incluso en la puerta y luego no recogen los excrementos”. El drama de los malos olores se incrementó en cuanto empezó el verano. “Tenemos un patio en común y ya no puedo tender la ropa ahí... huele literalmente a mierda”, dice excusándose por las palabras utilizadas. “Me he tenido que comprar una mascarilla para entrar a la sala de la lavadora y poder ponerla”, confiesa.

TEMOR

La vecina consultada comenta que “han pinchado los cuadros de electricidad” y “han roto el cristal de la entrada del local porque tienen calor”. Los vecinos de esta zona del Putxet se han visto sorprendidos por la okupación y un residente de la calle Escipión asegura que ha aumentado el vandalismo. En este sentido, afirman haber recibido varias amenazas. A propósito, Metrópoli Abierta también ha sufrido intimidación por parte de estos okupas que han exigido borrar las imágenes de la cámara, después de fotografiar la entrada del local desde el exterior.

Detalle del cristal roto en el local okupado | HUGO FERNÁNDEZ
Detalle del cristal roto en el local okupado | HUGO FERNÁNDEZ

Según insiste la vecina, antes habitaban ilegalmente un solar de Vallcarca, de donde fueron expulsados tras varias denuncias de los vecinos indignados con la pasividad del regidor de Gràcia, Eloi Badia. Un caso del que Metrópoli Abierta se hizo eco.

CIUDADANOS DENUNCIA EL CASO

El consejero municipal de Ciudadanos en el Distrito de Sarrià-Sant Gervasi, Pedro Miret, ha denunciado la situación. “El Ayuntamiento no se da cuenta, pero se trata de un tema de seguridad y salubridad”, ha comentado en declaraciones a este medio. En la misma tónica, el concejal de Cs en el Ayuntamiento de Barcelona, Koldo Blanco, ha incidido en que la alcaldesa, Ada Colau, "se cruza de brazos frente a las ocupaciones ilegales que generan conflictos de convivencia" ni "ofrece ninguna solución".

Mientras, la vecina sigue esperando una respuesta y busca otras vías para dar a conocer el caso de su comunidad. “Siento que el Ayuntamiento me discrimina... No entiendo a qué esperan para actuar, ¿a qué explote el edificio por los aires?”, zanja Valverde desesperada.