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Sarrià is not Barcelona. O por lo menos en cuanto a la disponibilidad horaria de algunos comercios se refiere. El Ayuntamiento ha aprobado una restricción del horario comercial en franja nocturna para una importante cifra de establecimientos situados en las calles del distrito, que supondrá la prohibición de apertura en determinadas horas de pequeños comercios que sí levantan la persiana en otros puntos de la capital catalana.

ORDEN PÚBLICO

Para justificar esta restricción, el consistorio alega "motivos de orden público" bajo "la necesidad de restringir la gran afluencia de personas que consumen alcohol y alimentos en la vía pública por la noche", tras el cierre de locales de ocio situados en el barrio de Sant Gervasi-Galvany.

Así, el objetivo mediante esta aprobación es "favorecer la calidad y limpieza del espacio público y preservarlo como lugar de convivencia".

HORARIO NOCTURNO

La obligatoriedad de cierre en horario nocturno está marcado entre las 21 y las 6 horas entre los meses de octubre y mayo, y entre las 22 y las 7 horas de junio a septiembre durante, por lo menos, un año completo.

Esta medida afectará a los establecimientos comerciales que quedaban excluidos del régimen general de horario de apertura al público dedicados a la "venta de reducida dimensión, de menos de 300 metros cuadrados de superficie", y que formen parte de "empresas o grupos de distribución que tengan la consideración de pequeña o mediana empresa, o que se dedican a la venta de productos de pan y productos asociados".

CALLES PRINCIPALES

La restricción impuesta por el Ayuntamiento tendrá una especial afectación a los comercios situados en las calles Tuset, Aribau, Lincoln, Moià, Bon Pastor, Granada del Penedès, Marià Cubí, Laforja, travesía de Gràcia y la avenida Diagonal, así como sus entornos de influencia.

El consistorio entiende que los locales que cumplen las características mencionadas y se encuentran en estas vías facilitan la disponibilidad de alimentos y de bebidas alcoholicas y, como consiguiente, su consumo en la vía pública cuando las discotecas han cerrado sus puertas.

LEY DE COMERCIOS, SERVICIOS Y FERIAS

Para motivar su resolución de restricción horaria, el Ayuntamiento se acoge a la Ley de Comercios, Servicios y Ferias de la Generalitat, que marca los horarios comerciales y establece un máximo de 75 horas de apertura semanales, además de ocho domingos o festivos fijados por la institución y otros dos festivos fijados por el Ayuntamiento.

Pero precisamente esta ley fue suspendida cautelarmente por el Tribunal Constitucional en 2017 al estimar que "vulnera" la ley española de horarios comerciales y, al mismo tiempo, “incumple” la Ley de Ordenación del Comercio minorista en cuanto a promociones comerciales se refiere.

DISPARIDAD ENTRE DISTRITOS

La aprobación de esta restricción dejará así un panorama dispar entre los distritos de Barcelona. Mientras en algunas zonas de la ciudad los vecinos dispondrán de comercios con una mayor flexibilidad horaria, teniendo la opción de llevar a cabo determinadas compras de manera nocturna, en Sarrià-Sant Gervasi esta posibilidad quedará vetada durante, por lo menos, un año.