Precioso, aunque invisible para los vecinos. En este estado se encuentra el depósito del Rei Martí, ubicado en la calle Bellesguard, perteneciente al barrio de La Bonanova. Los tres cambios de regidor en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi durante la legislatura presente y la inacción por parte del último de ellos, Jaume Asens, han contribuido a este estado actual, tal como relató Metrópoli Abierta.

“Los recursos públicos invertidos contrastan con un claro déficit de aprovechamiento. Resulta denunciable, alarmante y claramente insostenible”, ha declarado Jordi Martí, del Grup Municipal Demòcrata (PDeCat). “Desde 2015 hasta hoy el gobierno de Barcelona no ha avanzado ni un milímetro y el equipamiento tiene una bajísima actividad solo privada para el alquiler puntual de la instalación”, ha recriminado sobre la sala hipóstila con 30 pilares.

UN EQUIPAMIENTO PÚBLICO PARA USO PRIVADO

En esta tónica, ha insistido en que “es necesario que las inversiones hechas se traduzcan lo antes posible en actividades que beneficien a los barceloneses”. El coste global del proyecto se adjudicó en 2014 por 1,7 millones de euros. El millón y medio provenía del Ayuntamiento a través del convenio con la Diputación de Barcelona, mientras que los 200.000 euros restantes salían del distrito con el fin de “financiar la urbanización de la superficie superior con un espacio al aire libre”. La parte de la sala hipóstila está finalizada, pero la parte que corresponde al distrito todavía no se ha ejecutado.

Una imagen del depósito del Rei Martí desde fuera / PDeCat
Una imagen del depósito del Rei Martí desde fuera / PDeCat 

OTROS PROYECTOS A MEDIAS

No es el único equipamiento público en el distrito que está “a medias”. En Sarrià hace años que reclaman una biblioteca pública en la plaza, donde el Ayuntamiento compró unos terrenos pero el actual gobierno “no ha puesto ni una piedra”, según Miquel Saumell, vocal de la junta de AVV de Sarrià.

Otro de los espacios con incógnita en el barrio es el equipamiento de la calle Hort de la Vila donde se ubicaba el Ateneu Popular, un antiguo espacio okupado cuya cubierta acabó calcinada. Aún no saben qué se hará en este espacio ni quién tendrá el derecho a utilizarlo. Otros de los equipamientos de titularidad municipal están en Manacor 1, Muñoz Ramonet y Can Ferrer. “Están cerrados, con obras pendientes y sin uso mientras las asociaciones y los vecinos tienen serias dificultades para disfrutar de una oferta municipal”, zanja el PDeCat.