ARCHIVADO EN:

El barrio de Hostafrancs es un territorio bastante hostil para las bicicletas. La carretera de Sants y la calle de Creu Coberta tienen un tráfico tan intenso que meter el manillar entre los coches es toda una aventura. La otra gran arteria de la barriada -la calle del Consell de Cent- tiene un carril de prioridad para bicis pero que no está segregado ni tiene continuidad. Para dar un vuelco a esta situación, el Ayuntamiento de Barcelona prevé aprovechar la implantación de una 'superilla' en el triángulo formado por ambos viales y la plaza de España, para activar una columna vertebral de carriles bici que conecte la calle de Tarragona con la Gran Via y, si es posible en un futuro, con el eje de la carretera de Sants, una vez se aclare de qué forma acometer su difícil remodelación.

El eje viario que constituyen las calles del Consell de Cent y la calle de Moianès (con su peculiar trazado en zig-zag) es uno de los pivotes sobre los que se articula el barrio de Hostafrancs. Pero lejos de ser dos viales con valor añadido para el barrio son todo lo contrario. Se han convertido en el itinerario que siguen muchos automovilistas foráneos como atajo hacia la Gran Via, con el que evitan los semáforos y la congestión de la plaza de España. Revertir esta situación y recuperar este eje para el barrio es el objetivo prioritario de la 'superilla' que el consistorio está empezando a diseñar mano a mano con el tejido asociativo de Hostafrancs

La decisión sobre el aspecto definitivo que tendrá la superilla de Hostafrancs saldrá “del consenso”, explica el consejero técnico del distrito de Sants-Montjuïc, Xavier Farré. Todo lo contrario que ocurrió en el Poble Nou, que una imposición que se implantó de la noche a la mañana, sin preguntar antes. Los primeros pasos hacia esa propuesta acordada ya se han dado, con la constitución de un grupo impulsor en el que comparten espacio la administración, los vecinos y comerciantes. También se ha invitado al barrio a aportar ideas en un proceso participativo que comenzará en enero. “Se mantiene el nombre pero el concepto de superilla de Hostafrancs no tendrá nada que ver con el de la superilla del Poble Nou”, asegura el consejero del distrito.

DE CUATRO CARRILES A UNO

Pero el meollo del proyecto está en definir el aspecto que tendrá la calle del Consell de Cent cuando sea pacificada y pase de ser un vial con cuatro carriles (dos de circulación y otros dos de aparcamiento o servicios) donde mandan los coches -pasan diariamente 6.000 vehículos, a una calle de prioridad para peatones y bicicletas. Farré confirma que este va a ser el epicentro de los debates, aunque lo más probable es que se imponga la tesis de que tráfico viario “quede reducido a un único carril”. Los usos del resto del espacio deberán decidirlo los vecinos.

La operación tendrá continuidad en la calle Moianès, otra gran damnificada por el tráfico que va de paso, y que la satura con 10.000 vehículos diarios que buscan la salida de Barcelona hacia el Llobregat. La intención municipal es que la reforma de Moianès se conciba también como una prolongación conceptual de la pacificación de Consell de Cent, con el carril bici como nexo. “Tanto Consell de Cent como Moianès se convertirán en calles amigables para los peatones, de auténtico barrio”, subraya el consejero técnico de Sants-Montjuïc.

Fachada del Mercat d'Hostafrancs vista desde la acera Creu Coberta afectada por la superilla

La parte del proyecto de la superilla de Hostafrancs que ya cuenta con el visto bueno unánime del barrio es la peatonalización íntegra del triángulo del que forman parte todas las calles que enlazan Consell de Cent con Creu Coberta -Bèjar, Rector Triadú y Torre d'En Damians-, siguiendo el ejemplo de la actuación urbanística acometida en la calle de Callao, que ya está cerrada al tráfico de vehículos. Esta intervención se prevé que funcione como un dinamizador comercial de la zona, por su privilegiada situación frente a la fachada principal del Mercat d'Hostrafrancs.

UN HOTEL Y EQUIPAMIENTOS

Otra pieza que también está definida y que completará el concepto de superilla es la apertura de la calle de Diputació, que se prolongará hasta Creu Coberta el próximo verano y que será “completamente peatonal” desde la calle de Tarragona. Esta operación esta vinculada a la urbanización de su entorno, donde está prevista la construcción de un hotel y de un equipamiento público “todavía por definir“, señala Farrè, que satisfaga las necesidades vecinal y que podría acoger un casal de barrio, un espacio para personas mayores e incluso el actual Meeting Point de los comerciantes del eje comercial de Creu Coberta.