El parque de las Tres Xemeneies pasó por chapa y pintura a principios de diciembre. El Ayuntamiento de Barcelona desembolsó 68.000 euros para mejorar su aspecto. Durante una semana, operarios municipales trabajaron en la mejoría de la "zona verde", pero los cambios han sido imperceptibles para el vecindario del Poble-sec

Tal y como definió el departamento de prensa del distrito de Sants-Montjuïc​ a Metrópoli Abierta, la intervención tenía como finalidad "renovar el pavimento, renovar las mesas, replantar el arbolado y limpiar el espacio". A pesar de las intenciones del consistorio barcelonés, los habitantes de la zona solo han apreciado el cambio de color del suelo –de gris desgastado a amarillo canario– y la presencia de "alguna mesa más".

 Parque de las Tres Xemeneies del Poble-sec, vallado por las obras de mejora / V.M.
Parque de las Tres Xemeneies del Poble-sec, vallado por las obras de mejora / V.M.

UNA REFORMA MUY DEMANDADA

La renovación del espacio era una de las grandes súplicas del barrio al gobierno municipal. Situado entre la avenida del Paral·lel, la calle de Palaudàries y la calle de Vila i Vilà, ha sido criticado por su estado de degradación y suciedad. Los vecinos han denunciado en reiteradas ocasiones la basura y los objetos abandonados que, casi siempre, se encuentran en los bancos o los recintos infantiles del parque de las Tres Xemeneies. 

Durante el estado de reclusión por la pandemia, diversos grupos de sintecho tomaron los jardines para montar un auténtico asentamiento. Realizaron cabañas, okuparon elementos de la vía pública como la enorme silla de hormigón, las antiguas calderas y turbinas eléctricas de La Canadenca o las estructuras de hormigón. Esto provocó que la zona se volviera inaccesible y que el olor a orina y excrementos se hiciese insoportable para los residentes de los bloques de viviendas de las inmediaciones. 

Jardines de les Tres Xemeneies, llenos de objetos de sintecno / VM
Silla de hormigón del parque de las Tres Xemeneies, llena de objetos de los sintecho durante el estado de reclusión / V.M.

CAMBIOS IMPERCEPTIBLES

Medio año después, muchos pusieron todas sus esperanzas en las obras de mejora del consistorio. Deseaban que el parque de las Tres Xemeneies volviese a ser un lugar accesible para toda la sociedad, pero no fue así. Casi cuatro semanas después de que finalizasen los trabajos en el parque, el aspecto vuelve a ser el mismo: sucio, desangelado e inseguro.

Jorge, un vecino del Poble-sec que cruza el extenso parque con su carro de la compra lamenta el panorama que tiene ante sus ojos: "está siempre mal. Da mucho mal rollo por la gente rara que lo frecuenta". Al ser informado de la inversión municipal asegura que "solo han pintado el parque de amarillo", "yo no he visto ningún cambio más", dice. El residente es tajante con la inseguridad que, supuestamente, se vive en el parque: "yo no me atrevo a traer a mis hijas al parque infantil", dice alegando que hay "consumo de estupefacientes y peleas" a diario. 

Vista del parque de las Tres Xemeneies a primera hora de la mañana / V.M.
Vista del parque de las Tres Xemeneies a primera hora de la mañana / V.M.

La falta de iluminación por la noche y la estructura del parque son dos de los aspectos que Carla, una joven que vive en una calle adyacente al parque, juzga: "estos dos factores hacen que las Tres Xemeneies sea una zona que evitamos frecuentar". La vecina considera que el consistorio debería haber replanteado mejor la reforma para que esta hubiese sido positiva: "deberían haber puesto más farolas, más espacios para niños y no tantas mesas y bloques, que lo único que hacen es invitar a la mala gente". 

"Durante la pandemia lo vi un poco chungo. Ahora no lo veo tan sucio, pero la apariencia sigue siendo de dejadez" asegura Sergio, un antiguo residente del barrio que casualmente pasa por la zona. Este barcelonés confirma no ver demasiados cambios tras las obras municipales: "Durante 2020 he vivido aquí. Venía muchas veces y ahora, más o menos, lo sigo viendo igual". 

Algunos de los sintecho que habitan en el parque de las Tres Xemeneies / V.M.
Algunos de los sintecho que habitan en el parque de las Tres Xemeneies / V.M.

EL VECINDARIO NO FRECUENTA EL PARQUE

Sara y Natalia, empleadas de la farmacia que se encuentra en el otro lado del Paral·lel, son más críticas con la gestión del parque: "lo de los campamentos de indigentes y las fiestas ilegales es insoportable, el espacio para los niños siempre está vacío, ni los del barrio pueden ir", garantizan. Las farmacéuticas, vecinas del barrio de toda la vida, describen el parque como un área "desaprovechada" en el que "la inseguridad es total". "Según a que hora no nos atrevemos ni a cruzarlo", lamentan.

En cuanto a la inversión municipal, ambas lo toman con ironía y bromean "como no hayan puesto ese dinero en el suelo pegado... No hemos visto nada diferente", dicen. A pesar de ello, confirman que los empleados de la limpieza vienen constantemente a limpiar el parque, pero que al irse los incívicos "lo vuelven a dejar hecho una mierda".  

Suelo del parque de las Tres Xemeneies un mes después de ser pintado por el Ayuntamiento / V.M.
Suelo del parque de las Tres Xemeneies un mes después de ser pintado por el Ayuntamiento / V.M.

TRES ASPECTOS CLAVE

La difícil situación del lugar, que lleva el nombre de las chimeneas que formaron parte de la mítica fábrica La Canadenca, no solo preocupa a los habitantes de la zona. Marilén Barceló, Portavoz Adjunta de Ciutadans en el Ayuntamiento de Barcelona, también ha querido hacer una valoración a Metrópoli Abierta. 

La coordinadora del comité local del partido naranja confirma que hay tres ejes principales que conforman la problemática de este espacio público: "la suciedad, la inseguridad y la falta de control". Barceló asegura que las quejas vecinales son constantes y que el gobierno municipal casi nunca las escucha: "como grupo municipal hemos hecho diversas propuestas exigiendo que se aumenten los recursos de limpieza, de seguridad y de control. Por mucho que pinten, lo que tienen que garantizar es la ordenanza de civismo. Deben certificar un cumplimiento de las normas, que no se ensucie, que no se produzcan actos incívicos, etc. Y no lo hacen", critica. 

Ante ello, la portavoz de Ciutadans apostilla que "si hay personas sin hogar durmiendo en el parque se les tienen que facilitar otros recursos y trabajar con ellos" y propone que el equipo de gobierno de Ada Colau deje de gastar dinero de las arcas municipales en pintar el suelo y se dedique a erradicar los problemas "desde la raíz". 

Personas sin hogar en uno de los espacios que normalmente 'okupan' en el parque de las Tres Xemeneies / V.M.
Personas sin hogar en uno de los espacios que 'okupan' en el parque de las Tres Xemeneies / V.M.

ESPIRAL DE PROBLEMAS

Este medio de comunicación ha podido comprobar como dos patrullas de la Guardia Urbana acuden de tanto en tanto a desalojar los asentamientos, pero que, al día siguiente, vuelven a producirse. También como el consistorio ordena actuaciones de limpieza exhaustivas los viernes, para que los vecinos puedan disfrutar del Mercat de la Terra, que se sitúa en el emplazamiento los sábados. 

A pesar del esfuerzo que realizan a los operarios de limpieza y las fuerzas de seguridad, el parque de las Tres Xemeneies parece ser un punto negro enquistado en el barrio del Poble-sec. Un lugar que ha dejado atrás su finalidad social y ha entrado en una espiral que produce consecuencias negativas para su alrededor. 

Un coche de la Guardia Urbana a punto de desalojar el parque de las Tres Xemeneies / V.M.
Un coche de la Guardia Urbana a punto de desalojar el parque de las Tres Xemeneies / V.M.

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