Los antiguos campos de fútbol de Magòria (que dejaron de acoger partidos oficiales en 2011) son un símbolo para los barrios del distrito de Sants-Montjuïc situados al norte de la Gran Via, sobre todo para sus clubs deportivos. El Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya presentaron hace poco más de un mes el proyecto para ubicar en el solar (ahora de titulariad municipal) un complejo socio sanitario con cinco equipamiento y 150 pisos dotacionales. Pero la mayor parte de los terrenos está previsto que se destinen a la práctica deportiva. Sin embargo, el equipo de gobierno de la alcaldesa Ada Colau todavía no ha dicho la última palabra sobre sus usos. Justo lo contrario que ocurre con las entidades y los clubs de los barrios de La Bordeta, Sants y Hostafrancs, que lo tienen clarísimo: quieren que se aproveche una “oportunidad única” para ubicar en los terrenos el máximo número posible de instalaciones deportivas, exprimiendo hasta el fondo las posibilidades que ofrecen los legendarios terrenos de juego.

Durante la campaña electoral de las municipales del 2015, la Taula d'Esports de Sants (que engloba a las entidades deportivas de los tres barrios) presentó a todos los grupos municipales que se presentaban a los comicios una propuesta de uso para los 11.150 metros cuadrados de equipamientos deportivos de los que dispone el solar de Magòria. A grandes trazos, los clubs proponían que se construyera un pabellón polideportivo, dos campos de fútbol y pistas de petanca reglamentarias para su uso como deporte. “En los actuales polideportivos municipales del distrito hay overbooking, se necesitan nuevos espacios para la práctica deportiva”, explica Jordi Suñé, integrante de la Taula d'Esports y presidente de la Agrupació Esportiva Districte III (que engloba a los cinco clubs de fútbol del territorio).

Aún no hay nada decidido, pero las propuestas que hasta ahora ha hecho llegar el distrito a la Taula d'Esports no convencen a las entidades, porque son “insuficientes”, asegura Quim Garreta, miembro de la Taula d'Esports y del Club Esportiu Handbol BCN Sants. En esencia, el ayuntamiento propone la habilitación de un campo de fútbol, 16 pistas de petanca y un tercer equipamiento a elegir entre dos: o un pabellón polideportivo o un campo de fútbol 7 (de dimensiones más reducidas que el convencional). Pero las entidades no quieren elegir. Quieren tanto el pabellón como el campo de fútbol 7, además de otras instalaciones complementarias.

SOLUCIÓN IMAGINATIVA Y TÉCNICAMENTE FACTIBLE

De hecho, la Taula d'Esports de Sants plantea una solución imaginativa y que es “técnicamente factible”, coinciden Suñé y Garreta. Se trataría de aprovechar el desnivel de tres metros existente entre la calle de Corral (fachada norte de los terrenos) y la Gran Via (fachada sur) para construir un polideportivo multidisciplinar que fuera parcialmente subterráneo. Así, la “cubierta” del polideportivo (que tendría su cota cero en el punto más elevado de la calle de Corral) sería la base sobre la que se ubicarían los dos campos de fútbol y una gradas “con capacidad para 300 personas. Ya no hace falta un gradería para 2.000 espectadores como en el viejo campo de Magòria”, precisan los dos integrantes de la Taula d'Esports.

Una imagen de archivo de un partido de fútbol en el viejo campo de la Magòria / JOAN VENDRELL I CAMPMANYUna imagen de archivo de un partido de fútbol en el viejo campo de Magòria / JOAN VENDRELL I CAMPMANY

Los clubs de La Bordeta, Sants y Hostafrancs defienden que justo debajo de los campos de fútbol (en lo que podríamos llamar el nivel -1) se habilitaría una planta destinada a servicios auxiliares, vestuarios, oficinas, aulas de formación y tecnificación, almacenes y un gimnasio. Un piso por debajo (nivel -2) se ubicaría un moderno polideportivo “del tipo PAB 4, de unos 1800 metros cuadrados”, precisan las entidades deportivas. En la misma planta se construiría también un aparcamiento subterráneo, que podría ser gestionado desde la empresa municipal BSM o bien ser adjudicado en régimen de concesión a una compañía privada. Incluso podría ejecutarse por fases para facilitar la inversión y las obras.

El ayuntamiento no ha rechazado frontalmente la propuesta, básicamente porque los vecinos no la han plasmado profesionalmente en un plano, porque económicamente no se lo pueden costear. No obstante, Jordi Suñé asegura que desde el distrito de Sants-Montjuïc se han comprometido con las entidades a “facilitarles el personal técnico” necesario para dar cara y ojos a la propuesta vecinal. Aunque, no disponen de un presupuesto “oficial” de lo que podría costar el pabellón semisubterráneo (tendría iluminación directa por tres de sus cuatro caras), la Taula d'Esports calcula que costaría “unos 18 millones de euros, una cifra asumible”, destaca Garreta.

DECIDIRÁ UN PROCESO PARTICIPATIVO

El equipo de gobierno de Ada Colau pretende acabar de definir la futura zona deportiva de Magòria “mediante un proceso participativo” que está a punto de ponerse en marcha, según han confirmado a Metrópoli Abierta fuentes municipales. Las entidades aceptan este procedimiento siempre y cuando la propuesta “se incluya dentro del mismo planeamiento urbanístico” del sector con servicios socio-sanitarios, recalca Suñé. De esta forma, las “piezas con uso deportivo” encajarían en todo el conjunto. “No exigimos que el pabellón se ubique en un sitio concreto, entendemos que debe ser compatible com el resto de equipamientos pero eso solo es viable si todo el proyecto se trata de forma global” advierte el directivo de la Agrupació Esportiva Districte III.

La insistencia de los club de que se aproveche hasta el último centímetro cuadrado posible a la práctica deportiva no es un capricho. En los tres barrios viven unas 200.000 personas y "existen muchas necesidades que ahora no están cubiertas”, advierte Suñé. Quim Garreta añade que si la zona deportiva se ejecuta como plantean las entidades “estaría garantizado el futuro de la práctica deportiva” en los tres barrios, ya que los actuales clubs no pueden crecer ni renovarse por falta de instalaciones. De hecho, incluso ahora está ocurriendo todo lo contrario. Muchos jóvenes del barrio prefieren desplazarse hasta las vecinas localidades de L'Hospitalet o de Esplugues de Llobregat porque “disponen de mejores instalaciones”, lamentan ambos integrantes de Taula d'Esports.

Una vista general de parte de los terrenos que acogerán el polo de servicios sociosanitarios de Magòria y una zona de equipamientos deportivos / XAVIER ADELL
Los terrenos del polo de servicios sociosanitarios y la zona de equipamientos deportivos  vistos desde el centro cívico de la Magòria  / XAVIER ADELL

El enorme solar vacío de Magòria, que antiguamente tuvo usos ferroviarios vinculados al Carrilet (la línea de Ferrocarrils de la Generalitat que ahora se denomina el metro del Baix Llobregat), fue reconvertido en un espacio de uso deportivo en el año 1984 gracias a una fuerte presión vecinal y de los 13 equipos de fútbol que acabaron jugando en las instalaciones. Pero desde 2011 ya no se practica ningún deporte . Los cinco clubs de fútbol históricos que sobreviven en la Agrupació Esportiva Districte III (UE Sants, SE Mercat Nou Magòria, Dinàmic Batlló, Sporting Buenaventura y CD Sants) juegan de forma provisional en el campo de fútbol de la calle Energía, en La Marina del Port.

NO IMPORTA SEGUIR ESPERANDO

Los clubs de fútbol tienen ganas de volver a casa y los de las otras disciplinas deportivas tienen además ganas de disponer de unas instalaciones en condiciones. Pero sobre todo tienen mucha paciencia “Llevamos 12 años esperando. No nos importa esperar tres o cuatro años más”, aseguran Garreta y Suñé. Siempre y cuando el retraso se deba a que finalmente se van a llevar a cabo todas sus reivindicaciones.