Un cruce en el barrio del Poble-sec (Sants-Montjuïc) se ha convertido en una auténtica pesadilla para los conductores de autobús de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB). Se trata de la confluencia de las calles Magalhaes con Radas, donde los vehículos que estacionan (o paran) en la zona impide el paso a los buses, según denuncian los vecinos.

Aunque hay una línea amarilla pintada en la calzada –que indica que está prohibido parar y estacionar en la zona señalizada— los vehículos aparcan día tras día en este cruce. Consecuencia: el bus se queda atascado en este punto del trayecto, formándose largas colas tanto en la calle Magalhaes como Radas.

Línea amarilla y pegatinas de la grúa en la esquina / MA
Línea amarilla y pegatinas de la grúa en la esquina / MA

SOLUCIÓN: LA GRÚA

Una vecina del barrio del Poble Sec asegura a este medio que las colas son “impresionantes”, ya que los buses de TMB intentan maniobrar para salir de la encrucijada. Según la misma vecina, la grúa acude de forma regular a este punto para retirar los vehículos mal estacionados. En ocasiones, es la única solución para que el bus pueda continuar por su línea como tenía previsto.

En la misma acera se puede comprobar cómo se acumulan las pegatinas de la grúa. “Piensa que todas las pegatinas que se ven en la fotografía tienen otras debajo, porque ya no tienen espacio para colocar más”, afirma. Otro vecino, David, señala como causa del problema el supermercado Suma que se encuentra justo enfrente de la línea amarilla. Según él, las furgonetas que realizan las tareas de carga y descarga son las que impiden el paso a los autobuses. 

UN PROBLEMA FRECUENTE

Contactados por este medio, fuentes de TMB aseguran que tienen constancia de este problema, que se produce “con cierta frecuencia" en el giro de las calles Radas con Magalhaes. Las mismas fuentes explican todo el trámite burocrático que debe realizarse ante tal situación: “En caso de encontrar problemas para circular con el bus en este punto se avisa siempre al Centro de Control de Bus (CCB), que es el encargado de ponerse en contacto con la Guardia Urbana o con el servicio de grúas. Nunca le corresponde hacer esta llamada al conductor del autobús", matizan.

Un autobús de TMB circulando por la esquina de Magalhaes con Radas / MA
Un autobús de TMB circulando por la esquina de Magalhaes con Radas / MA

Según TMB, normalmente se encuentran con dos tipos de escenarios. Si el autobús puede pasar con dificultad, el conductor avisa al CCB, este avisa a la grúa y acto seguido se envía personal de TMB (un mando de la empresa) al lugar para comprobar la incidencia y aportar más información, pero la línea continúa por su recorrido

DESVÍO DE LA LÍNEA

En caso de que el autobús no pueda pasar, la solución se complica. Se sigue el mismo procedimiento inicial, pero una vez llega personal de TMB al lugar, su prioridad es retirar el autobús si está bloqueado. Además, se   desvían el resto de los autobuses de la línea por lugares alternativos. En este caso concreto, TMB asegura que lo habitual es "proseguir por el paseo de Santa Madrona hasta la calle Lleida, donde se recupera la línea".

Pero este no es el único lugar de la ciudad donde el mal aparcamiento impide circular con normalidad a los autobuses de TMB. El pasado viernes, un usuario de Twitter denunció una situación similar en Ciutat Meridiana. Mikel Martínez, un joven barcelonés aficionado al seguimiento del transporte público, publicó un vídeo en el que mostraba las dificultades que tuvo un conductor de TMB para maniobrar en una curva debido al incorrecto estacionamiento de un vehículo privado.

"Es necesario que todos tomemos conciencia al aparcar. Si no aparcamos bien o dónde toca, podemos llegar a ocasionar muchos problemas de movilidad. Por culpa de los coches mal aparcados, el servicio de bus puede verse repercutido", señaló en la red social.